El encuentro entre el colegio de A Escardia y la oenegé Save the Children, dedicada desde 1919 a proteger los derechos de la infancia, constituye ya un clásico que cada año toma, durante una mañana, el paseo marítimo de Vilagarcía para el desarrollo de su carrera solidaria. En esta ocasión, los beneficiarios del esfuerzo de los chavales arousanos serán los niños de Haití. La isla caribeña, arrasada por un terremoto en enero del 2010, recibirá los fondos que ayer recaudaron los pequeños corredores. El sistema es sencillo. En un boletín, los chavales anotan un listado de patrocinadores y la cantidad económica que aportarán por cada kilómetro que corra el joven solidario. El tramo acotado se iniciaba en el parque de A Concha para finalizar, aproximadamente, en el piorno CIRA. Es decir, un kilómetro más o menos. Adrián Bueno, que el año pasado ya lo había cubierto doce veces, se metió entre pecho y espalda 16 kilómetros. Sus compañeros, entre tres y doce años, también lo dieron todo.