El carnaval se despide, o casi

begoña paso VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Carril, A Illa y Cambados celebraron ayer sus entierros de la sardina

10 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Con lágrimas, lamentos y plegarias fue despedida ayer la sardina en Carril. Ningún vecino de la localidad quiso perder la oportunidad de despedirse de tan significada convecina. Todos ellos, y algún que otro visitante, se reunieron en los salones del Gato Negro, donde se había instalado la capilla ardiente, para despedir como se merecía a la insigne sardina. Después de haber velado su cuerpo, llegó el momento de darle el último adiós, no sin antes acompañarla en su último paseo por las calles del núcleo carrilexo. La acompañaban muchas mujeres ataviadas con sus ropajes negros y llorando desconsoladas por la pérdida de una compañera tan querida.

No fue el de Carril el único entierro que ayer se ofició en la comarca. En A Illa los vecinos de O Monte organizaron, como es habitual, su particular rito de despedida del carnaval.

Los cambadeses eligieron la imagen de un buen habano para despedir las fiestas de este año. El muñeco estuvo expuestos durante toda la tarde en la plaza del Concello. Allí se fueron dando cita, poco a poco, los interesados en asistir al sepelio. De endulzar la espera se encargaron las amas de casa, que repartieron chocolate caliente y dulces entre todos los asistentes. A las siete de la tarde, partió la comitiva fúnebre. Don Cigarro y Don Paquete de Tabaco, como reza la esquela, estuvieron acompañados por decenas de personas, que no quisieron dejar sola a la familia Nicotina en este duro trance. Su adiós servirá para poner fin «ás descargas de wiston batea» y a la copla en la que Sara Montiel fumando espera al hombre que más quiere. Hasta el año próximo.