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onzalo Durán es un señor muy ocurrente. El alcalde de Vilanova es una de esas personas que te dice la mayor burrada y se queda tan ancho. Y que es capaz de negar en público que se apellida Durán Hermida sin pestañear. Y acusar de viles conspiradores a los que le enseñen la partida de nacimiento. Una vez le oí dedicar todo un mitin electoral a negar por activa y por pasiva que tuviese enfrentamientos personales con su hermano. José Juan Durán es concejal de Cultura, secretario local del PP vilanovés, vicepresidente de la Diputación de Pontevedra, secretario de organización de los populares en la provincia. Vamos, que tiene una trayectoria contrastada. Pero lo más importante es que, sin él, su hermano jamás habría sido alcalde. La victoria está en el haber de José Juan Durán, que hizo un trabajo político sobresaliente. En aquel mitin, Gonzalo Durán me miraba. Me retaba. Porque en La Voz habíamos publicado noticias sobre esas malas relaciones entre ambos hermanos. El público le reía las gracias. Y él estaba en su salsa. Pero la mentira no se transmuta en verdad por mucho que se niegue. Es como un boomerang. Siempre vuelve. Quizás Gonzalo Durán tenga la cara suficiente para dedicar su próximo mitin, el del domingo que viene en el que presentará su lista, a volver a negar que se lleva mal con su hermano. A volver a decir que son cosas del lobby rojo de Vilagarcía. Puede que él tenga las gónadas suficientes como para decirlo. La diferencia es que esta vez ya no le creerá nadie.