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e encanta hacer listas. De la compra. De tareas pendientes. De libros por leer. De cosas sobre las que escribir. De todo. Las listas son buenas para recordar. Para no dejar que caigan en el olvido los compromisos. Las necesidades. Hasta los sentimientos. En Vilagarcía hay mucha gente haciendo listas. Cada uno la suya. Y todas tienen un único destinatario: Tomás Fole. El próximo alcalde de la ciudad dice que tiene miedo de lo que se va a encontrar en Ravella cuando le entreguen el bastón de mando. Normal. Pero su mayor quebradero de cabeza va a ser atender a tanta lista. Unos querrán convencerle de que la playa de A Compostela puede ser Cancún. Y le pedirán que eche a mariscadores y parquistas. Esperemos que no lo haga. Habrá peticiones más racionales también. Yo le pediría que regenere ese arenal con arena de verdad, pero que deje trabajar a la gente del mar. Le rogaría que cumpla y ponga parques con suelo de caucho. Le suplicaría que de inmediato retire la odiosa grava blanca con la que inexplicablemente han cubierto el parque de Ravella. Le diría que Vilagarcía tiene que estar más limpia. Y que hay que luchar contra los que en su propio partido, el PP, quieren que no tengamos un hospital como Dios manda. Mi lista se acordaría también de Protección Civil. Para que ese servicio vuelva a ser lo que fue. Y de la Policía Local, para que sea un servicio del que todos estemos orgullosos y con un mando a la altura de las circunstancias. Y tendría una recomendación, que huya de los aduladores.