A puñetazo limpio por la más solidaria de las causas

PAULO GARCÍA

AROUSA

09 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

1 En un ambiente sobrecargado de cuernos, berridos y vino, la noche del sábado catoirense tuvo lugar también para un evento muy diferente. No toda la fiereza presente en el pueblo se centró en torno a la Romaría Vikinga. En Catoira hubo lugar para un combate que no tuvo como protagonistas a normandos y galaicos, ni su motivo fue la conquista o defensa de las riquezas guardadas en el entorno de Oeste. El pabellón municipal fue testigo de la Primera Velada Úrsula Boxing, club que desde hace menos de un año ha echado sus raíces en lugares como Valga, Vilagarcía, Vilaxoán o la propia Catoira, con el objetivo de entrenar e introducir en el mundo del kick boxing a quienes lo deseen. Pero a los que se les pueda poner la piel de gallina al ver un combate de esta disciplina, deben saber que este deporte puede tener su parte tierna. Y en el Úrsula Boxing desde luego la tienen, porque el dinero recaudado en el evento tuvo desde el primer momento un claro destinatario: la Fundación Lar Pro Salud Mental, de Vilagarcía. El sudor y esfuerzo de los chicos que participaron en los ocho combates disputados, así como la exhibición ofrecida por los más pequeños del club, tuvo el solidario fin de recolectar fondos para esa asociación.

2 Contaba Rubén Tubío, presidente y entrenador del club, y organizador del benéfico evento, que la cita celebrada puede considerarse como un triunfo en el aspecto solidario. No se mostraba tan entusiasmado en lo referente a la cantidad económica recaudada, pero demostró una gran voluntad por colaborar con la Fundación Lar, que presta sus servicios a jóvenes con discapacidad física y a personas mayores. Tanto es así que afirmó que los posteriores eventos en los que sus pupilos boxeadores vuelvan a tener el protagonismo, tendrá el mismo objetivo que el primero: el dinero recolectado irá destinado a la misma fundación. Y parece que no está solo en esta encomienda, pues si algo sobró en esta novedosa velada benéfica de kick boxing, fue solidaridad y compañerismo. Al evento acudieron boxeadores de todos los puntos de Galicia, que tuvieron además un emotivo detalle con la causa: no solo accedieron a participar en la celebración benéfica, sino que quisieron aportar su económico grano de arena, pagando el precio de la entrada de acceso al combate que ellos mismos disputarían. Sin duda, una bonita muestra de caridad y apoyo, en un ambiente en el que puñetazos y patadas tuvieron, por una vez, un positivo fin. Porque esta sí es una razón por la que cederle el protagonismo a los puños.