El departamento que dirige José Juan Durán tiene todavía otro tema pendiente en A Illa. Un tema, además, que precisa una solución con la mayor premura posible. Cuando la Consellería de Medio Ambiente finalizó las obras del nuevo vial de O Xufre lo hizo sin dar una solución adecuada a su último tramo, el de su desembocadura en el muelle.
Quienes circulan por esta vía se encuentran con un abrupto final frente al que se yergue la lonja. La duda es ¿hacia dónde voy? Y el problema es que la respuesta a esta pregunta varía según quién sea el conductor. Este es el gran peligro, porque el ir y venir de vehículos es continuo y la visibilidad escasa, por lo que no resulta difícil encontrarse un coche de frente de forma inesperada.
Buscar una solución a este desaguisado es una necesidad que se ha visto desde el primer momento. Nada más inaugurarse el vial, desde A Illa se incidía sobre ese punto y se pedían soluciones. Ayer, este tema volvió a tratarse con el presidente de Portos de Galicia.
José Juan Durán es conocedor de esta tara en el remate del nuevo vial, que concluye en terrenos de Portos de Galicia. Así que ayer entregó al regidor isleño una propuesta técnica que fue elaborada por iniciativa del ente público y que ahora tendrá que ser evaluada por la corporación municipal. Ambas Administraciones, la local y la autonómica, trabajarán de forma coordinada para materializar la reforma viaria precisa.
Una alternativa sería considerar el edificio de la lonja como si fuese una rotonda y obligar a los vehículos a circular en el mismo sentido en el que lo harían en una glorieta. Esta medida precisaría, en todo caso, de una adecuada señalización, y tampoco sería la panacea, puesto que la pared de la rula seguiría estando muy cerca de la pendiente en la que finaliza el nuevo acceso a O Xufre. En todo caso, la solución definitiva está todavía por estudiar.