La herencia recibida

Javier Gago

AROUSA

23 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Si me permiten el ejemplo, gobernar una institución es como casarse con ella y sus ciudadanos. Se gobierna para lo bueno y lo malo; en la salud y en la enfermedad; en la riqueza y en la pobreza. Se gobierna para resolver problemas del presente, solucionar los que traen causa del pasado y anticiparse a los que puedan surgir en el futuro. Se gobierna con los medios con los que se cuenta, con aciertos y errores. Por ello, resulta patético leer y escuchar a los gobernantes del PP refiriéndose a la herencia recibida como excusa para ocultar sus incapacidades, o coartada perfecta para tomar decisiones de recorte del gasto social, reducción de los de educación o sanidad, o de prescindir del empleo de miles de interinos. Y, por si fuera poco, ahora viene la CEOE asomando la patita y hablando de abaratar el despido y del copago sanitario. Y Dios los da y ellos se juntan, más temprano que tarde si el PP gana las elecciones del 20-N.

Nuestro gobierno municipal no es ajeno a la estrategia. Meses hablando de la herencia, y tiempo perdido en adoptar medidas necesarias. Empezamos mal, si se acude al préstamo que genera intereses, en vez de pagar a los acreedores con cargo al líquido de tesorería, algo absolutamente racional y legal, y peor seguimos renunciando a aprobar un presupuesto, cuando cualquier regidor municipal sabe que es mejor contar con él, aun austero, que no tenerlo, si se pretende controlar ingresos y gastos. Es para dudar de que exista un equipo económico estudiando un plan de saneamiento, y más dudas genera su capacidad para redactarlo. Aun con todo, lo más triste es sospechar que serán las personas más necesitadas de los servicios públicos gratuitos los que apostarán por el PP como remedio para sus males. El mundo al revés.