De los catálogos a la ambulancia

AROUSA

Habrá quien tilde el razonamiento de demagógico y quien diga que se mezclan churras con merinas. Pero lo cierto es que resulta imposible informar en la misma semana de los catálogos tirados en el auditorio y de la falta de personal y de material en la sanidad pública de la comarca sin que ese cabreo que ya todo ciudadano leva ao lombo a diario, provocado por la prima de riesgo, los tijeretazos, los decretazos y la tomadura de pelo de cada día, suba como el colesterol hasta límites peligrosos. Porque ya todos sabemos, Zapatero incluido, que estamos en crisis, y es de sentido común, como diría Rajoy, que toca apretar el cinturón. Pero saber de los entresijos de los recortes en sanidad mientras se visiona la foto del auditorio produce bilis. Demagogia, sí, la que quieran. Pero cómo cabrea.