Un día en la vida de un saltador con proyección olímpica
27 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Jean Marie Okutu no piensa en el atletismo y en el salto de longitud 24 horas al día. Fiel seguidor de la NBA estadounidense, y en particular los Chicago Bulls, tampoco hace ascos al fútbol. «Si hay que ver algún partido con los amigos se hace», apunta, aunque también precisa que le hubiera gustado, y mucho, seguir compitiendo en vallas y saborear el aroma del triple salto. «Lo probé, pero sufría mucho dolor».
Dependiendo del calendario de competición, el marinense, en época de carga, se somete a dos sesiones de entrenamiento diarias. Generalmente, el sonido del despertador atraviesa como una lanza sus tímpanos sobre las diez de la mañana.
De la cama a la cocina. Es hora de desayunar. En su cabeza existe un cartel imaginario que reza: Prohibida la leche de vaca. A raíz de sus lesiones, sobre todo una lumbar y otra de los isquiotibiales, el osteópata le recetó soja o leche de cabra. «También me dijo que evitara el trigo», indica.
Vida en el CGTD
Se relaja unos minutos, se prepara, y listo para bajar a las pistas del Centro Galego de Tecnificación Deportiva (CGTD). Becado en el marco del programa nacional de deportes olímpicos (ADO), Jean Mari Okutu pasa allí la mayor parte del día. En los entrenamientos matinales trabaja con las pesas para la tonificación y la fijación de tronco. «Me sirve de calentamiento para la tarde», apunta.
Entrena hasta la hora de comer. La cita con los alimentos en el comedor del CGTD se produce a las 13.30 horas, aproximadamente. «Como lo que hay ese día, y si hay pescado, luego ceno carne por la noche, o vice versa», destaca.
«La cuestión es no abusar, aunque el osteópata prefiere que tome arroz en lugar de pasta o si es pasta, que sea integral».
La sesión de entrenamiento vespertina es mucho más específica. Son horas para trabajar intensamente la velocidad de la batida, la técnica y los multisaltos, sin descartar otro enfrentamiento con las pesas en el gimnasio.
Cómics
Ignora la recomendación de que uno dé un paseo tras la cena antes de acostarse. «Después de cenar, para cama», especifica.
Al margen del atletismo, Jean Marie Okutu pretende obtener el título de Bachiller este mismo año. Tiene dos asignaturas pendientes, historia e inglés. «Si me pongo a estudiar sé que las aprobaré», añade. El saltador también finalizó un módulo de Gestión Administrativa en el instituto Chan do Monte y realizó prácticas en Ence. Si tuviera tiempo, además de saltar al foso de arena, un salto hacia las aulas universitarias no se descarta. «Si pudiera, quizás me gustaría estudiar Educación Física», precisa.
Es un entusiasta de los cómic de manga y, entre entrenamientos, enciende el ordenador para ver lo último en ese mundo tan pintoresco. «Estoy suscrito a una web y leo los cómics de manga que van saliendo».