José Palacios recorrió ayer la playa tanto por mar como por tierra acompañado por el presidente de los parquistas de Carril, José Luis Villanueva, que lo invitó por dos razones fundamentales: la primera, demostrarle que el principal problema de A Compostela eran los vertidos, y la segunda, dejar claro que los parquistas también quieren la bandera azul y que están dispuestos a colaborar en todo lo que sea necesario para conseguirla. Porque en más de una ocasión se culpó al marisqueo y a los parques de cultivo de la mala calidad de las aguas, y a las varas que separan los parques, de ser poco estéticas y un peligro para los bañistas.
Palacios dijo que la cuestión de las varas se enmarca en las medidas de seguridad necesarias para conseguir la bandera. Como en ocasiones hubo bañistas que se lastimaron en ellas, Palacios propuso delimitar la zona de baño y la de trabajo y separarlas, de tal manera que el baño esté prohibido donde hay parques de cultivo. «Es lo que se hace en playas de bandera azul en las que se practica el surf; ni los surfistas pueden entrar en las zonas de baño ni los bañistas nadar en las de surf».
Cuestiones estéticas
En cuanto a si las varas son o no feas, Palacios dijo que esa era una cuestión estética y que las banderas azules no se otorgaban por motivos estéticos. «Tampoco a mí me gustan los depósitos de Ferrazo o los parques eólicos», puntualizó el presidente de los parquistas. En aras a su buena voluntad, Villanueva dijo que estaban dispuestos a retranquear los parques como ya se hizo otras veces para ganar zona de baño, y hasta a sustituir las varas, «pero entonces habrá que poner otra cosa».