Las escuelas, hacinadas entre boyas, reclaman más zonas en O Grove
31 jul 2012 . Actualizado a las 06:50 h.Nunca fue tan difícil surfear en A Lanzada como este verano. Y es algo que resulta paradójico, porque la oferta de iniciación a este deporte es más amplia que nunca. El problema tampoco se debe a la ausencia de mar de fondo. Es, más bien, una cuestión de logística espacial.
Todo el que se pasee por este arenal con cierta frecuencia puede corroborar la histeria surfera que se vive entre los más jóvenes. El combo tabla y neopreno es lo que se lleva esta temporada. Por eso, en paralelo a este fenómeno, ha florecido una red de escuelas que ofrecen sus servicios en las rompientes de esta playa.
En total, hay siete establecimientos «locales» -con base en O Grove, Sanxenxo o Pontevedra-, pero el espacio del que disponen para realizar su actividad es «demasiado pequeño».
Los 2,3 kilómetros que tiene A Lanzada deberían bastar para que la convivencia entre bañistas y surfistas fuese armoniosa. Sin embargo, los Concellos de Sanxenxo y O Grove -que gestiona dos kilómetros de playa- han decidido restringir la práctica de este deporte a dos zonas sin boyas en aras de la seguridad.
Las escuelas reclaman una mayor colaboración por parte de O Grove, ya que en sus extensos dominios costeros apenas hay 50 metros en los que practicar surf. «Y no es una zona muy buena», señalan.
Ante esta situación, los alumnos se agolpan en el espacio delimitado por Sanxenxo, hacia la esquina sur de la playa. «Las escuelas nos concentramos donde más olas entran, y a veces no hay sitio para dar clases», confiesa uno de los monitores de O Grove, que en más de una ocasión no ha tenido más remedio que «ir a la playa de Foxos».
El pasado fin de semana el problema se hizo evidente: «Llegamos a contar a 87 chavales en una zona de unos 25 metros», recalca con indignación un surfista. «Y la solución sería que O Grove cediese un pequeño tramo en el límite con Sanxenxo», proponen varias escuelas.
Pero, lo que más enciende los ánimos es la reacción de los socorristas mecos, que ya «han llamado a la Guardia Civil» para sacar del agua a más de un practicante «que cogía olas en la zona de boyas».
Además, el personal del servicio de emergencias de Sanxenxo es crítico con la «actitud» del servicio de O Grove, ya que sostienen que «no se quieren coordinar» con ellos para el mejor funcionamiento de la playa.
El concejal de Deportes de O Grove, Alfredo Bea, es claro al respecto: «Non vamos a modificar nin ampliar as zonas. Estamos falando dunha praia con bandeira azul e a prioridade é o baño». El edil recalcó el carácter empresarial de estas escuelas, «das cales moitas son ilegais, xa que nos só autorizamos a dúas». «E eu non quero que me retiren a bandeira azul porque un surfista lle rompa a cabeza a un bañista», se justifica.
No obstante, no está todo perdido para la causa surfera: «Antes das once da mañá e despois das sete e media da tarde teñen toda a praia para eles», indica.