The Lákazans evocan el sonido de los años 50 con guitarras acústicas, armónica y una poderosa voz que suena a negra
23 nov 2012 . Actualizado a las 06:50 h.? «Los vi en el Curota Sound -festival que por cierto ganaron- y me cautivaron. Como no tenían bajo les dije que si me aceptaban tocaría encantado con ellos. Y ahí estoy», explica Fran Velo, bajista de Heredeiros da Crus y, desde este verano, también de The Lákazans, el grupo que mañana actúa en el Con do Moucho de A Illa.
Y no es de extrañar. Cualquiera que escuche los tres temas que hasta ahora han grabado -disponibles en Souncloud- corroborará el efecto cautivador de la música de ese sexteto barbanzano. Sonidos evocadores de los años 50 ejecutados con una pulcritud no exenta de pasión.
No en vano, en directo el grupo se presenta con dos guitarras acústicas, un bajo, una contundente y omnipresente armónica, un set de percusión con caja y charles y dos vocalistas demoledoras -una de ellas, Almudena, de Vilagarcía-, con un registro de voz que encaja a la perfección con las tonalidades negroides de los clásicos del rock, del soul y del rythm & blues. «En el fondo, Heredeiros y The Lákazans bebemos de las mismas fuentes, lo que pasa que con estos últimos somos más fieles al origen», comenta Fran Velo.
Un origen que en directo tiene su representación en versiones de algunos de los grandes clásicos de la época como Muddy Waters, Howlin? Wolf o el mismísimo Elvis Presley, así como en artistas contemporáneos que ha sabido actualizar y reflejar aquel sonido como Imelda May o Kitty, Daisy & Lewis.
Como apunta Fran Velo, la de The Lákazans es «música para deleitarse y, al tiempo, para no dejar de mover los pies».