Un jardín al gusto de la alcaldía

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

Pérez reforma los jardines de O Corgo que había rediseñado Cacabelos

05 ene 2013 . Actualizado a las 06:56 h.

Triste y solo se ha quedado el viejo consistorio de O Grove. El traslado de los funcionarios y del grueso de los servicios municipales a la nueva sede de la calle Cándido Acuña ha permitido que el silencio se enseñorease del viejo edificio almenado en el que solo quedan los cargos políticos y sus ayudantes más directos. Aún despojado de buena parte de su actividad, el consistorio sigue siendo un edificio de referencia en O Grove. La noble casa de todos los vecinos. Y el gobierno local quiere que el entorno del inmueble esté a la altura de las circunstancias.

Así que los jardines de O Corgo vuelven a estar en obras. «Lo que estamos haciendo ahí es aplicar el sentido común», dice el alcalde, el popular Miguel Ángel Pérez. Recuerda el primer edil que en el mandato anterior, cuando el socialista José Antonio Cacabelos llevaba la batuta del gobierno, se invirtieron unos 20.000 euros del Plan E en cambiar los jardines, en levantar el césped que forraba los dos primeros parterres y en cubrir parte de la superficie con grava.

Las piedrecitas blancas pueden ser más o menos bonitas, dice Miguel Pérez. Pero su mantenimiento, asegura, es muy costoso. Primero, porque a los perros les encanta utilizar esas zonas para hacer sus necesidades, lo que no contribuye al buen aspecto del jardín. «Intentaron evitarlo poniendo unas vayas de madera alrededor de los parterres, pero no sirve de nada», dice Pérez. Además, las malas hierbas nacen incluso entre las piedras. Y heces y plantas deben ser «limpiadas a mano porque no se puede meter ahí una máquina».

Así que, en aras del ornato y la limpieza, el gobierno ha decidido eliminar la zona de grava. Las piedras ornamentales ya han sido retiradas y, según los planes de Pérez, en ese área se dejará que crezca de nuevo el césped. ¿Cuánto va a costar este rediseño de los jardines? «No va a ser mucho porque toda la obra la vamos a realizar con personal municipal. Gastaremos en comprar un poco de tierra y en las semillas para el césped», explica Miguel Pérez. «Y no es que mantener el césped sea barato, pero es mucho más sencillo: se corta cada cierto tiempo y fuera». A su predecesor en el cargo, lograr ver cubiertos de verde los huecos reservados para el césped le costó tiempo y empeño. «Estoy seguro de que nosotros no vamos a tener ese problema», sentencia Pérez.