30 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Vilagarcía soñó con tener un gran puerto y fue sumando fracasos al mismo tiempo que añadía metros de relleno sobre el mar. Ahora sueña con ser una gran ciudad, y el concejal de Seguridad Ciudadana, convertido en adalid de este proyecto, ha pensado que, como toda gran urbe, Vilagarcía debe cobrar por aparcar. Quizás el tiempo le acabe dando la razón, pero, de momento, la lógica indica que la medida puede ser la puntilla definitiva para un sector, el del comercio, que es clave para la economía de la capital arousana. Y, a estas alturas, quién sabe si Vilagarcía soportará un nuevo fracaso.