Un teatro para una «floreciente villa»

maría santalla VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

El Villagarcía se construyó en la calle Vistalegre (hoy Castelao), poco después de desecadas las marismas.
El Villagarcía se construyó en la calle Vistalegre (hoy Castelao), poco después de desecadas las marismas.

El Villagarcía nació para «la asistencia del elemento obrero», pero fue mucho más que eso

12 may 2013 . Actualizado a las 06:55 h.

Hacía ya tres lustros que funcionaba el Salón García, y tres años que lo hacía el Varietés. Un tercer local de espectáculos podría parecer demasiado para una localidad como Vilagarcía, que contaba entonces con unos 6.000 vecinos. Pero no fue eso lo que pensó Daniel Albarrán, médico y durante algunos años alcalde de la localidad, quien el 18 de marzo de 1911 presentaba en la Casa Consistorial un proyecto para la construcción de un salón de espectáculos. A su juicio, era necesario que Vilagarcía contase con un espacio «con capacidad suficiente para su población y para las muchas personas que afluyen de los diversos pueblos a esta floreciente villa» y capaz, al mismo tiempo, de albergar a las compañías teatrales que giraban por Galicia.

De acuerdo con esa idea, la capacidad que se proyectó para el salón era de mil personas, «de las cuales las tres quintas partes corresponden a entrada general, pues es indudable que el aumento de la cabida es la única forma de que en un pueblo de la importancia de Vilagarcía puedan actuar las grandes compañías a precios modestos, que permitan la asistencia del elemento obrero». No imaginaba entonces Albarrán que, muy poquitos años después, el Villagarcía, que así se llamó el nuevo local, acabaría siendo el cine elegante y el Varietés, el popular.

En las marismas

Pero antes de llegar a ese punto hubo que cubrir varias etapas. La primera fue la elección del lugar: una de las calles nacidas tras la desecación y urbanización de las marismas, que con el tiempo se acabaría convirtiendo -y todavía lo es- en una de las arterias centrales de la localidad. Entonces se llamaba Vistalegre. Hoy, Castelao.

Nacido en plena gestación de la unión de Vilagarcía, Vilaxoán y Carril, el Villagarcía responde también a un momento de gran movimiento comercial y marítimo. El 8 de octubre de 1911, el cronista Delfín Estévez, firmaba en El Liberal, tras una información sobre las negociaciones para la unión de las tres localidades de la Arousa Bay, este exquisito texto: «Y vaya, para terminar, una de las bonitas notas que la iniciativa privada está dando en nuestro pueblo, que es la admiración de todo el que aquí llega por primera vez. Daniel Albarrán, a quien Villagarcía debe una buena parte de su urbanización, está terminando la construcción de un espléndido teatro, que se denominará modestamente Salón Villagarcía, capaz de mil espectadores, con un escenario de cabida superior á los demás de la región, dotado de todo lo que el arte moderno exige, y que será inaugurado el próximo mes de noviembre por una notabilísima compañía de ópera italiana. Para el Salón Villagarcía han pintado los jóvenes escenógrafos madrileños señores Aparici y Amorós (hijo), un telón de boca y unas decoraciones reputadas por los inteligentes como obras de arte exquisito».

El teatro, inaugurado en diciembre de 1911, pasó en 1914 a manos del empresario vigués Isaac Fraga, de cuya mano llegaron grandes espectáculos.