Por otra parte, los usuarios de la playa Compostela se han quejado por el mal estado en el que se encuentran los servicios públicos que hay en el parque y cuyo mantenimiento está vinculado a la concesión del remodelado quiosco del lugar.
Las quejas tienen que ver tanto con el estado y la higiene como con el horario de apertura al público. Al parecer, muchos días a las diez de la mañana todavía está cerrado, cuando a esa hora hay muchas personas ya en el parque, bien paseando o practicando ejercicio en las actividades organizadas por el Concello. «Necesitas ir al baño y está cerrado, lo abren y lo cierran cuando ellos quieren, y eso que es un servicio público», protestaba ayer una usuaria.
Pero según estos denunciantes, también la limpieza y el estado en el que se encuentran los servicios deja mucho que desear. «Hay veces que no se puede ni entrar de lo sucios que están», indican. Protestan, además, porque los titulares de los concesionarios lo usan, en realidad, como almacén, cuando se trata de un servicio municipal abierto a la ciudadanía.
El cuidado de los lavabos está asociado a la concesión del quiosco, un contrato que empezó en el mes de junio y que debería finalizar con el verano, aunque el Concello no descarta ampliarlo.