Como en casa, no podía ser de otro modo. Vítor Mejuto inauguró anoche en Cambados su última exposición y allí se encontró con, si no toda, buena parte de su familia arousana. Esa que dejó atrás cuando abandonó la delegación de Arousa de La Voz de Galicia pero que todavía hoy mantiene muy presente en el pensamiento, aunque sea desde la distancia que impone su cargo de director de fotografía de este diario. En la apertura oficial de su Bringing It All Back Home coincidieron en el Pazo de Torrado políticos y artistas, y por supuesto compañeros de profesión, y sin embargo amigos.
Nombres propios
En calidad de anfitrión asistió el alcalde de Cambados, Luis Aragunde, además del presidente de Portos de Galicia, José Juan Durán y el ex alcalde de Vilagarcía, Javier Gago. En el plano institucional también destaca la presencia de la presidenta y vicepresidente del Centro Galego de Arte Contemporánea, Sofía Santos y Luis Sirvent, respectivamente, así como el flamante director de la Fundación Luis Seoane, David Barro. Sus colegas del mundo del arte tampoco le fallaron esta vez: Uxío, Chaves, Manolo Paz, Carlos Rial, Lucas Míguez, Enrique Conde, Fernando Arenaz... Y aunque no es hombre efusivo ni que atienda a protocolos, Mejuto no podía ocultar su profundo agradecimiento por el apoyo y el cariño que le demostró su gente y su público.
De sembarca en Cambados con una propuesta artística que recoge la más pura tradición de su obra -minimalismo y colorido- unida a novedades que él nunca había explorado, como es la obra en papel. Sus cuarenta cuadros vestirán durante un mes las paredes de Torrado, en una perfecta comunión entre la tradición arquitectónica en piedra de los antiguos pazos gallegos y la arquitectura geométrica y contemporánea que componen los trazos de Vítor Mejuto.
Tradición y modernidad
A sus seguidores no les sorprenderá este maridaje pero seguro que para quienes se asomen por primera vez a la obra de este pintor constituirá toda una experiencia. La muestra se puede visitar de martes a domingo, de 16.30 a 19.30 horas, hasta el 6 de abril. Los cuadros están a la venta por valor de 600 a 6.000 euros. Las más espectaculares son pinturas de dos metros de alto por dos metros de ancho que reciben al espectador nada más cruzar la puerta. Pero el recorrido por las distintas salas deparan sorpresas en pequeño formato entre las que se incluye una de las piezas que recientemente llevó a Nueva York. Con la de Mejuto, el Concello de Cambados pone fin al ciclo de exposiciones del primer trimestre del año, pero habrá más en los próximos meses.