¿Cambios en el Puerto?

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / AGENCIA

AROUSA

La popular Sagrario Franco ha sobrepasado ya los dos años que se marcó en su día para su estancia en la presidencia

23 mar 2014 . Actualizado a las 06:57 h.

En julio del 2011 se anunció su nombramiento, aunque no relevó a Javier Puertas hasta septiembre. Sagrario Franco Malvar (Vigo, 1956) se convertía en la primera presidenta de la Autoridad Portuaria de Vilagarcía en su centenaria historia. Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidade de Santiago de Compostela, especialista en Urgencias, ni su trayectoria profesional ni su experiencia en la gestión institucional -ejerció entre 1995 y 1999 como delegada provincial de la entonces Consellería de Familia, Promoción, Emprego e Xuventude- tenían nada que ver con el transporte marítimo de mercancías. Pero dos factores jugaron a su favor: su estrecha relación con la conselleira de Mar, Rosa Quintana, a quien Núñez Feijoo entregó las competencias autonómicas en materia de puertos tras el retorno del PP al poder autonómico, y el hecho de no entrañar riesgo político alguno -por contraste con el hoy presidente de Portos de Galicia, el vilanovés José Juan Durán, cuyo nombre sonó con fuerza- para Tomás Fole, que tan solo unos meses antes había recuperado la alcaldía de la ciudad para la gaviota tras veinte años de gobiernos liderados por el PSOE.

Tal vez esta enorme distancia entre los cargos desempeñados hasta entonces y el contenido del que asumía al frente del Puerto explique que, en un primer momento, la presidenta se plantease un límite temporal para su permanencia en la institución: dos años. Superado ampliamente dicho plazo, nada menos que en seis meses, cabe preguntarse por la posibilidad de que Franco Malvar lleve a cabo aquella intención inicial y dé paso, por lo tanto, a un nuevo recambio, o bien continúe en el muelle de Pasajeros, como mínimo hasta las elecciones municipales que se celebrarán en el 2015.

La falta de concreción de Mariano Rajoy a la hora de identificar a quien encabezará la candidatura popular a las elecciones europeas de mayo alimenta los rumores en los mentideros galaicos. A saber, si finalmente el elegido es el ministro Cañete, hay quien augura que Rosa Quintana, valedora de la presidenta portuaria, podría seguir el camino madrileño de la exconselleira de Sanidade, Pilar Farjas, para desempeñar alguna función en la Administración del Estado. De ser así, tampoco falta quien considere que a Franco se le abriría un hueco en Santiago. Habrá que ver qué efecto ejercerá el tremendo conflicto del cerco sobre este tipo de cábalas. De momento, hay argumentos también en sentido contrario, que aconsejarían no tocar nada hasta que la cita con las urnas decida qué va a pasar con el gobierno municipal. La presidenta, al fin y al cabo, ha cumplido en el sentido de no hacer sombra a Fole. Y ahora tocar, además, estrenar el tren.