El Concello siente traicionada su confianza

La Voz

AROUSA

Ravella difundió el plano definitivo, con 340 plazas de aparcamiento.
Ravella difundió el plano definitivo, con 340 plazas de aparcamiento.

03 abr 2014 . Actualizado a las 06:56 h.

Convocar a los placeros no fue el único movimiento que ayer emprendió el bipartito conservador ante la bola de nieve en la que se va convirtiendo el caso Megasa. Fuentes de Ravella reiteraron que lo que único que aprobó el pleno «foi un estudo de detalle urbanístico». El plano de cuya difusión acusa el gobierno local a Zona Aberta, manifestando sentir traicionada su confianza, «nin sequera é o definitivo», subraya el Concello de Vilagarcía, que facilitó además el documento final que puede observarse junto a estas líneas.

«A súa única finalidade é ordenar a parcela, prevendo a demolición das naves que ou ben foron levantadas de xeito ilegal, ou ben cun permiso en precario, ou ben están fóra de ordenación». Dicho estudio, se defiende Ravella, fue aprobado hace más de un año en el Consello de Xerencia de Urbanismo, «cos votos a favor do goberno, pero tamén dos representantes do PSOE e do BNG, os mesmos que agora votaron en contra no pleno». Todos los informes, subrayan los responsables municipales, son favorables.

PP e Ivil aseguran que, «nunha mostra de confianza e transparencia», permitieron acceder al expediente a quien se ausenta sistemáticamente del consello (Esquerda Unida) «e a quen non é parte directamente interesada na tramitación (Zona Aberta)». «Se quen o fixo tivese adeferencia de preguntar, sabería que o plano que se publicou non é o definitivamente aprobado», destaca de nuevo el gobierno.

En él se especifica, «aínda que non era estrictamente obrigatorio», el número de plazas de aparcamiento que se pueden crear; 340: «Nove veces máis que o esixido polo plan xeral (37) e dúas veces (188) as previstas na Lei do Solo».

En cuanto al célebre certificado, firmado por el alcalde y la secretaria, en el que se reconoce que el objetivo es un supermercado y varias tiendas, el gobierno local aduce ahora que fue una simple afirmación por descarte: «Esa parcela non pode ser residencial e polo seu emprazamento o industrial tería difícil implementación, parece claro que o uso será comercial». Cualquier área que supere los 2.500 metros, concluye Ravella, necesitará licencia de la Xunta.