La delantera de Bamio pudo conocer al fin a Valerón, su ídolo de infancia, ayer en la Ciudad Deportiva del Valencia, diez años después de su conversación a distancia en un programa radiofónico con apuesta de por medio
22 ene 2016 . Actualizado a las 05:05 h.-«Hola, soy Mari Paz, me gustaría hacerme una foto contigo».
-«Contigo hablé hace muchos años en una radio, ¿verdad?.
-«¡Sí! ¿Te acuerdas?»
-«Sí me acuerdo».
Así arrancaba ayer la que podría acabar en otra de esas tantas hermosas amistades que la pasión por el fútbol ha sembrado y hecho germinar a lo largo y ancho del planisferio desde que el primer balón echó a rodar sobre un terreno de juego en busca del espacio rectangular delimitado por tres maderos y una línea de cal. En el caso que nos ocupa, con Mari Paz Vilas y el canario Juan Carlos Valerón como protagonistas.
En la Ciudad Deportiva del Valencia Club de Fútbol la delantera vilagarciana del conjunto che podía decir al fin «he cumplido uno de mis sueños». El de conocer en vivo y directo al que se había convertido en su día en un ídolo de infancia, El Flaco al que el talento y el duende de su fútbol al servicio del Superdépor le valieron otros apelativos como el de El Mago o El Maestro. Ayer, después de su sesión matinal de recuperación -Mari Paz se rompió el tendón del bíceps femoral de su pierna izquierda en el último entrenamiento previo a las vacaciones navideñas-, la jugadora de Bamio no dejó escapar la ocasión. Con el equipo del Las Palmas preparando en el mismo recinto su partido nocturno de Copa frente al cuadro masculino del Valencia, aguardó pacientemente para poder materializar un anhelo que, cosas de la vida, el arranque de la carrera profesional de Mari Paz había ido aplazando en el tiempo.
«Al acabar de entrenarme me acerqué hasta donde estaba el Las Palmas, y me puse a esperar», relata la ex jugadora del Atlético Arousana, Levante, F.C. Barcelona y R.C.D. Espanyol. Entablé conversación con personal del equipo, y uno de ellos me preguntó si estaba esperando a alguien. Le contesté ?a Valerón, que es mi ídolo?, y un trabajador del Valencia le dijo ?estás hablando con la pichichi del Valencia?». Y de ahí, a la cita con la ex estrella del Deportivo de A Coruña.
«Valerón fue muy cercano y muy majo. Hablamos de su época en el Dépor, de que yo lo seguía desde muy pequeñita, de nuestras lesiones. Me preguntó por mi carrera, y qué tal en el Valencia... Le comenté que ?tú siempre dices que lo vas a dejar, y ahí estás», con 39 años todavía dando guerra en el equipo en donde se forjó como futbolista. Y también recordaron cómo se habían conocido sin verse hace cosa de 10 años.
«Fue cuando estaba en el Atlético Arousana y llevaba marcados tantos goles. Me llamaron de una radio, y me pusieron en contacto telefónico con Valerón. Hice una apuesta con él, que si marcaba más de 50, me regalaba su camiseta, y aceptó. Debía de ser hacia el final de la temporada, porque para hablar yo de 50 ya debía de llevar bastantes [ríe]». Mari Paz cumplió con su parte, liderando al Atlético Arousana a su primer y hasta hoy único título de Liga en la Primera Nacional, la hoy conocida como Segunda División, en la primavera del 2006. «Y Valerón me envió su camiseta» al no podérsela entregar entonces en persona. Una llamada del Levante en el verano de aquel año abría las puertas del fútbol profesional a la delantera vilagarciana.
«Nunca había tenido la posibilidad de conocer a Valerón. Desde pequeña tenía la ilusión. Tenía muchas ganas. Y estaba un poco nerviosa. Me decía ?parezco una quinceañera?», confiesa una «muy contenta» Mari Paz. Su siguiente sueño, conquistar al fin el trofeo de pichichi de la Primera. Hoy figura segunda a 1 gol de la lideresa, tras dos jornadas k.o. por una lesión a punto de dejar atrás.