06 mar 2016 . Actualizado a las 00:53 h.
Ha habido llenos en el Pabellón de O Pombal. Pero pocas ocasiones como la de ayer en las que sus dos gradas, la fija y la supletoria de las grandes ocasiones, sonasen tan alto, sin parar un solo momento, y con una exquisita deportividad entre dos aficiones que probaron ser de diez -Marín desplazó a alrededor de un centenar de hinchas-. Un ambientazo deportivo, que tuvo su colofón cuando varios de los seguidores del Peixe aprovecharon el paso de un par de jugadores del Xuven para felicitarlos por su partido. foto ó.v.