Reyes, de frustrada alternativa a Ogunfolu a peligro para al Xuven

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

JOSE FCO MARTINEZ

La negativa del C.B. Clavijo de LEB Oro a finales de noviembre impidió el fichaje del alero cacereño en O Pombal, que visitará el sábado con el Lucentum. Jugador tres años del Estudiantes de Lugo, fue compañero de Erik, Charles y un Chapela del que es buen amigo

26 ene 2017 . Actualizado a las 12:25 h.

La parroquia del Cambados Cidade Europea do Viño 2017 está a punto de apagar dos semanas de sed, con la vuelta del equipo amarillo a la acción. Tras el parón copero el pasado fin de semana, los hombres de Manu Santos recibirán el sábado al H.L.A. Lucentum. El segundo clasificado de la Liga de LEB Plata, y subcampeón del torneo del k.o. tras caer con el Covirán Granada en un ajustado partido en cancha nazarí.

Con el conjunto alicantino se desplaza Álex Reyes. Un alero de 202 centímetros que bien podría haberse preparado para jugar el inminente partido con la camiseta arousana. Y es que el cacereño de 23 años afincado en Palencia fue la primera opción de la dirección y el cuerpo técnico cambadeses para suplir a finales del pasado mes de noviembre al inoperante Manny Ogunfolu cuando este cambió de aires con destino al C.B. L’Hospitalet. El acuerdo con el baloncestista estaba hecho, pero la negativa en ese momento de su entonces club, el C.B. Clavijo de la LEB Oro, abortó la operación, cubriendo el Xuven finalmente la plaza vacante con el mexicano y nobel en Europa Mauri Cheda. Un mes después el equipo de Logroño no tuvo reparo en abrirle la puerta a Reyes para fichar por el H.L.A. Lucentum, con el que ha disputado los dos últimos encuentros de Liga y la final de Copa.

Si en Cambados tenían clara la opción de Reyes no era por casualidad. Completada su etapa de formación en el Valladolid, Álex Reyes se pasó sus tres primeros años de sénior en el Estudiantes de Lugo. «Tuve a Adrián Chapela, a Erik Quintela y a Charles Nkaloulou de compañeros», comentaba ayer el alero del Lucentum. «Tengo muy buena relación con los tres. Los veranos suelo ir a Lugo, y quedamos todos a entrenar y a tomar algo». Y durante todo el año «hablo a menudo con Adrián, y más esta semana», dice sin aparente flexión en su voz al otro lado del teléfono con un cierto toque de retranca lucense quien se confiesa amigo del base. El único de sus excompañeros en el Estudiantes al que se ha medido con anterioridad. Reyes en el Clavijo y Chapela en el Breogán, con triunfo en casa para cada uno de ellos.

Sobre su frustrada llegada al Xuven -«Si hubiese sido posible, hubiese ido en noviembre» confiesa-, declara que «este mundillo da muchas vueltas». Y si bien «en cierto sentido este será para mí un partido especial, en la pista no hay amigos».

Reyes sostiene que el Lucentum ha pasado página de una Copa que «jugamos como un premio al esfuerzo del equipo en la primera vuelta». Su derrota, pues, «no debe afectarnos en la Liga», en la que el objetivo es «luchar por el ascenso», confirma sin tapujos.

Para el Lucentum el de Cambados es «un partido importante», afirma el que pudo haber sido hoy su alero. Contra un equipo, el arousano, «que en su casa se hace fuerte», y con un juego que parece ser muy del agrado de Reyes. «El Xuven hace un baloncesto muy alegre. Juegan muy rápido, despreocupados. Va a ser un partido divertido de disputar», añade. Con el aliciente de ver la lucha de dos equipos de apuestas bien diferentes, toda vez que los alicantinos «somos más de posesiones largas», señala su alero.

En plena fase de adaptación, Álex Reyes promedia en sus dos primeros partidos de Liga 9,5 puntos, 2 rebotes, 1 asistencia y 11 de valoración. Cheda firma 2,6 puntos, 1 rebote, 0,7 asistencias y ?0,1 de valoración con el Xuven.