Los de Manu Santos pelearon hasta la penúltima por jugar la Copa, ganar la Liga, y alcanzar una semifinal de play-offs
09 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Habrá quien entienda que llegados a este punto, el Cambados Cidade Europea do Viño 2017 ha fracasado. Subcampeón moral de la fase regular con un triunfo menos que el Sammic ISB y uno por encima del Covirán Granada, con el factor cancha de partida a su favor frente al octavo clasificado de la Liga, caer 1-3 con tres derrotas consecutivas ante el Aceitunas Fragata Morón en la primera eliminatoria de los play-offs de ascenso a LEB Oro no sería de recibo para el más exquisito, y quizá desinformado. Porque lo cierto es que, siendo justos y objetivos, lo logrado por el conjunto amarillo está fuera de todo cálculo. No ya el pasado verano, sino incluso cuando el colectivo que dirige Manu Santos peleaba hasta la penúltima jornada de la primera vuelta por acceder a la Copa de LEB Plata. Ni el más optimista de los hinchas de O Pombal pudo imaginar entonces lo que todavía quedaba por venir, en la que ha acabado siendo la mejor temporada en la historia del equipo.
Así compitió el Cambados 2017 en los tres segmentos de una temporada para enmarcar; con estos mimbres se ganó la admiración y el respeto de toda la LEB Plata.
Primera vuelta
Cinco semanas líder, y a punto de jugar por el primer título. Con un técnico que se estrenaba como primer entrenador tras 5 años de mano derecha de sus predecesores al frente del banquillo de O Pombal, con el grueso de los refuerzos procedentes de la EBA y el golpe de ver volar durante la pretemporada a un potencial jugador franquicia como Sergi Quintela hacia la LEB Oro con el Breogán, el Xuven partía, en el mejor de los casos, como una incógnita. Máxime, tras acabar la campaña anterior salvado en el último segundo de la prórroga de la jornada final de Liga, y elevarse a cuatro el número de descensos. Un extraordinario arranque lo situó líder entre la segunda y sexta jornadas, y tras superar su primer bache, adquirió una velocidad de crucero con la que peleó hasta la penúltima jornada de la primera vuelta por ser uno de los dos finalistas de la Copa. Llegado al ecuador, el balance era de 9-6.
Segunda vuelta
Acariciando el título, y el ascenso directo. Con un baloncesto alegre y endemoniado en su velocidad de percusión sobre el aro rival, el Xuven siguió creciendo en la segunda vuelta. Santos se consagró como maestro capaz de moldear un gigante con pies de junco sobre la desconocida materia prima de primera descubierta por el director deportivo, Manu Felpeto, durante sus decenas de horas de trabajo estival arredrado del sol. Charles MVP Nkaloulou al margen, casi cualquiera de los diez jugadores amarillos se probó capaz de destaparse como líder puntual del equipo. Diez victorias consecutivas, con los grandes de la Liga entre sus víctimas, dejaron al Xuven como única alternativa al Sammic. Pero cuando menos se esperaba, llegó el segundo bache. Dos derrotas encadenadas, para más inri en un O Pombal convertido semana tras semana en su sexto hombre, despertaron a Cambados del sueño. La primera, cual bofetada, ante el colista Arcos. El 60%-40% de victorias-derrotas de la primera vuelta se elevó a un 70%-30% final: 21-9.
Play-offs
La armada cambadesa no había ido a pelear con los elementos. Dejar escapar el segundo triunfo en O Pombal podría considerarse el tercer bache de la temporada del Cambados 2017. Porque en los dos partidos de la serie jugados en Morón nada hay que reprochar al Xuven. Despojado de un plumazo del 40 % de su quinteto titular en el primero. Con tal desgaste, 46 horas después ni la vuelta lesionado de Charles a modo de Cid bastó para el 2-2.