
Cacabelos explicará este viernes a la directiva cómo está la situación
07 sep 2022 . Actualizado a las 22:05 h.El inmueble del Club de Remo Mecos, ubicado en las inmediaciones de Punta Cantodorxo, en O Grove, languidece, y lo hace a causa de unas obras que pretendían transformarlo en el primero de Galicia en acoger la modalidad de remo adaptado. Una obra que no solo permanece inacabada, sino que ha producido, además, graves problemas en la estructura del edificio original. La entidad deportiva, desesperada ante la situación, denunció lo que ocurría en varias ocasiones, buscando el amparo del Concello para que pusiese fin a semejante desastre. Y es que las paredes filtraban muchísima humedad y la mala ejecución ocasionaba problemas de seguridad a los usuarios del club, muchos de ellos menores. Al fin y al cabo, la intervención era responsabilidad de la Administración local.
Las obras habían sido anunciada a bombo platillo por el gobierno socialista en el año 2019 y, tras arrancar en el mes de diciembre, tendrían que haber estado listas en seis meses. De hecho, la previsión apuntaba a que las nuevas instalaciones se inaugurasen en la primavera del 2020. Pero no fue así.
La empresa adjudicataria, Zona de Obra O Rosal, tuvo al principio motivos para justificar el retraso, ya que alegaba que la crisis sanitaria había hecho mella en la plantilla y trastocado el calendario. Tras paralizar la ejecución de los trabajos, los obreros retomaron las tareas en octubre del 2021, no sin antes haber recibido un tirón de orejas por parte del ejecutivo, pero la presencia de la empresa en el edificio de Rons duró pocas semanas. El Concello se mostraba entonces esperanzado pese a no se cumplía con lo pactado. En ese tiempo hubo acusaciones cruzadas por ambas partes, sobre todo porque la ejecución era pésima y eso ha hecho que el local social del club sufra a día de hoy graves daños.
Un expediente de rescisión
Un año después, el Concello de O Grove abrió un expediente para rescindir el contrato, y otro de indemnización por incumplimiento de los trabajos. De hecho, el gobierno local había solicitado un informe a la dirección de obra que aún no ha sido entregado. «Han pasado cuatro meses desde que abrimos el expediente y no tenemos respuesta al respecto, por lo tanto abriremos diligencias contra el propio director de obra, ya que nos parece vergonzosa la falta de seriedad y de profesionalidad de la empresa», explica el alcalde, José Cacabelos.
La compañía ha realizado más actuaciones en el Concello «y ya había dado más de un problema», señala el alcalde, que lamenta que la ley de contratos públicos no ofrezca muchas salidas: «Nos obliga a adjudicarla por haber presentado la mejor propuesta y el cumplimiento de todos esos requisitos legales nos está llevando a un estado de indefensión». Así las cosas, el regidor aventura que la cuestión terminará en los juzgados y ha puesto fecha para reunirse con la directiva del club: será el próximo viernes. La idea es ponerlos al tanto de la situación actual, «porque no se puede tolerar esta falta de respeto a una obra pública ni al propio club de remo que hace uso de las instalaciones a diario», subrayaba el alcalde, que ayer se mostraba visiblemente enfadado con el rumbo que ha tomado el proyecto.