Un puente musical entre Cambados y Tenerife para cruzar con los ojos cerrados

Bea Costa
bea costa CAMBADOS / LA VOZ

AROUSA

CEDIDA

Lula Mora lanza con «Hogar», su primer disco, un canto a la esperanza

22 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Lula Mora evoca nombre de mujer, y lo es, pero no de una si no de dos intérpretes, una gallega y la otra canaria. Se las pudo ver y escuchar en el Albariño de 2023 y pronto volverán a Galicia para presentar su primer disco: Hogar. Son diez canciones compuestas en su mayoría por Sara Caride que ella misma define como un «recorrido emocional» el que aborda su particular proceso migratorio.

Cambadesa de cuna con sólidas raíces en Maceda (Ourense), con 26 años Sara ya ha visto bastante mundo y no precisamente por vacaciones. Trabajadora social de formación y tras haber estudiado Cooperación Internacional para el Desarrollo, trabajó en Grecia en campos de refugiados sirios y ahora lo hace con una oenegé que da apoyo a los inmigrantes que llegan a Tenerife. Les ayuda procurándoles alimento, ropa, atención médica, traslados a la península y, en definitiva, a recibir un trato digno en un momento de gran desamparo para estas personas. Estas experiencias están en sus canciones con títulos como A Fuxida y El mundo del racismo y del dinero, aunque en el Hogar de Lula Mora tienen cabida otros temas.

Voar, Refuxio, Mar, Dudas, Nombrarme, Primavera, Nana para no niños... hablan de nostalgia, de melancolía y de esperanza. «Para min a música é terapéutica», cuenta Sara con una dulzura en la voz que se amplifica a la hora de cantar. Algo tendrán que ver las clases que recibió de María Jesús en la academia Quinta Sinfonía de Cambados, que recuerda con cariño.

En el conservatorio aprendió a tocar el saxofón pero cambió el metal por la cuerda y cuando se instaló en las Islas Canarias decidió aliarse con el ukelele, que acabaría convirtiéndose en su instrumento de cabecera. A la guitarra está Silvia Izquierdo, su compañera de fatigas. «Ela é a música de verdade», apunta Sara.

El suyo fue un encuentro casual que cristalizó en un dúo musical y en la creación de la asociación Mare Fem en la que varias mujeres defienden el feminismo y la solidaridad con propuestas creativas. La música permite hacer activismo y Hogar bebe, también, de esa inquietud.

De momento, Lula Mora no les paga las facturas de la luz ni la compra en el súper, pero el sueño de poder vivir de ello está muy vivo. «Oxalá», apunta Sara. Silvia se gana la vida impartiendo clases de guitarra, y como Sara, su proyecto vital pasa ahora mismo por Lula Mora, aunque para ello tenga que dejar su tierra y dar el salto a la península.

Ambas se identifican con el sello de cantautoras, pero sin encasillarse, y ya están pensando en nuevas sonoridades fruto de la mezcla de la música electrónica y de raíz. Tan pronto les inspiran Silvana Estrada y Natalia Lafourcade como el rapero Ozelot y La chica. Están abiertas a todo las músicas «siempre que sea buena música», matizan, y a experimentar en el escenario con la performance y la poesía.

Les gustaría llegar a un público diverso desde el punto de vista generacional y, sobre todo, dispuesto a pararse a escuchar, saboreando las letras de las canciones, lo cual, en los tiempos que corren, suena revolucionario «Animo á xente a que escoite o disco de principio a fin, con atención, pechando os ollos», indica Sara. Su lengua materna también está presente en el disco de modo que Silvia y las compañeras de Mare Fem han acabado adoptando algunas palabras en gallego en su vocabulario. Da igual el idioma. La música es universal y a Lula Mora le sirve para contar historias de esperanza ante el mensaje desolador que llega a través de los telediarios. Sara procura no ver demasiado las noticias «porque me perturban» y porque están cargadas de estereotipos. «Os galegos tamén emigramos. O fogar o fan as persoas coas que vives». Silvia incide en esta idea. «Los lugares los conforman las personas», y Lula Mora parece un buen lugar para quedarse.