Los restos de ADN del proyecto Colón permanecerán en depósito en el Museo de Pontevedra

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Martina Miser

Las muestras extraídas del sarcófago de Xohán Mariño de Soutomaior, fundador de Vilaxoán, podrán ser objeto de nuevas investigaciones genéticas

02 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Si los enigmas en torno al origen de Cristóbal Colón se cuentan por siglos, el principal intento por solucionarlo se mide por un par de décadas. Los 22 largos años que han transcurrido desde que el catedrático de Medicina Legal y Forense de la Universidad de Granada, José Antonio Lorente, emprendió junto al historiador Marcial Castro la búsqueda de la huella genética del navegante. Su trabajo cristalizó en el 2022 en torno a ocho hipótesis principales, capaces de ofrecer restos humanos con los que confrontar el ADN del descubridor, de su hermano Diego y de Hernando, uno de sus hijos, que los investigadores pudieron identificar en Sevilla.

Una de esas ocho teorías —en realidad doble— apuntaba a Galicia y, en concreto, a San Salvador de Poio y a la iglesia de Sobrán, en Vilaxoán (Vilagarcía). Las controvertidas conclusiones de su estudio, vertidas en el documental Colón ADN. Su verdadero origen, que Televisión Española estrenó el 12 de octubre, siguen coleando. De momento, la vía gallega cierra su particular círculo, al depositar los restos extraídos del sarcófago de Xohán Mariño de Soutomaior, fundador de la villa y el puerto de Vilaxoán, en el Museo de Pontevedra. Eduardo Esteban Meruéndano, presidente de la Asociación Cristóbal Colón Galego, confirma que los trece fragmentos óseos que fueron analizados en Granada permanecen en la institución provincial. No debería haber ningún problema para que cualquier otro equipo investigador pudiese hacer uso de este valioso material. De hecho, un grupo británico está reconstruyendo los movimientos de la familia Soutomaior, tanto en España como en Hispanoamérica, y ha entablado contacto con el colectivo que encabeza Esteban.

Más allá del proyecto del doctor Lorente, que dedujo que Colón era un judío sefardí cuya familia procedía del Mediterráneo occidental, lo importante, por lo que respecta a la rama gallega de su investigación, es la puesta en valor de un bien patrimonial ampliamente desconocido para el gran público: el conjunto monumental de Sobrán, que aúna la iglesia románica en la que Xohán Mariño —primo de Pedro Madruga, el hipotético Colón cuya identidad descartó la Universidad de Granada— fue sepultado en 1496, con un pazo erguido en el siglo XVI sobre la torres en ruinas de Sobrán y un cementerio en el que se han hallado enterramientos de época sueva.

La memoria preliminar que el arqueólogo Antonio Castro Rozados acaba de entregar relata de forma pormenorizada la exhumación de los restos de Xohán Mariño y el contexto en el que surge este proyecto. A la espera de que tanto el doctor Lorente como la doctora Inmaculada Alemán presenten los resultados de los estudios genéticos y antropológicos a que han sometido los restos, el trabajo de Castro ofrece un material de primer orden para futuras investigaciones. El primer éxito del estudio estriba en la confirmación de que, en el bello sepulcro de Vilaxoán, yace el fundador de la villa. En el sarcófago de granito, cuya cubierta labrada pesa alrededor de 1.700 kilogramos, se halló el esqueleto de una sola persona, un varón de unos sesenta años cuyo perfil se corresponde con el de Mariño.

Esta confirmación constituye, de por sí, un hito histórico del que tomar nota. Máxime cuando el conjunto de Sobrán, con toda probabilidad la edificación en pie más antigua de cuantas perviven en Vilagarcía, carece, hoy por hoy, de la declaración de bien de interés cultural (BIC).

La exhumación documenta un auténtico despropósito: las obras que se desarrollaron en los años 50 del siglo XX y dañaron la parte norte de la sepultura. Una verdadera chapuza que removió su contenido, pero no pudo evitar que, entre otros hallazgos magníficos, se hayan encontrado restos de la lujosa vestimenta mortuoria de Mariño, plata incluida, adornos y signos evidentes de la dignidad que alcanzó el personaje.