A las puertas de una nueva edición del Curtas, Luna di Napoli ha creado un plato con el nombre del festival fantástico, al que donará 4 euros por unidad vendida. Cada mes hará lo mismo con un club o asociación local
22 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Si algo le falta quizá al aficionado que asiste cada año a las proyecciones de cine fantástico, de terror y de ciencia-ficción que regala —literalmente— el Curtas Festival do Imaxinario de Vilagarcía de Arousa sea ese mostrador a las puertas de la entrada de la sala en el que los más golosos pueden pertrecharse de palomitas y bocados dulces o salados camino de sus asientos. Que nadie espere tampoco encontrarse este año con ello en la antesala del patio de butacas del Salón García. Sin embargo, la edición del festival que arrancará mañana ofrece algo todavía mejor. La oportunidad de poder comentar sus películas y cortometrajes nada más salir de la sala de proyecciones saboreando a cien metros una Pizza Curtas.
La propuesta parte de una colaboración entre el establecimiento Luna di Napoli, el certamen y la compañía de salsas Factoría de Lume, de Narón, creadora esta última de una elaboración especial con la imagen del certamen vilagarciano y Cthulhu, el icónico personaje del universo de terror gótico de H.P. Lovecraft adoptado como logo por el Curtas, dominando la etiqueta del frasco. Una colaboración con componente solidaria, que el restaurante extenderá a partir de noviembre a otras entidades y clubes de la capital arousana, cuenta su propietario, Víctor Figueroa Pazos. Pero vayamos por piezas con esta pizza.
«Abrimos el local en julio del año pasado. Lo hicimos con una carta cerrada de 18 pizzas diferentes ofreciendo a mayores una pizza del mes», cuenta el regente del establecimiento. El problema fue que su modus operandi murió, dice, de éxito. «Acabamos incorporando cuatro pizzas del mes a la carta por lo bien que funcionaban» al tiempo que cada vez les resultaba más complicado idear nuevas presentaciones. Fue entonces cuando a Víctor Figueroa se le ocurrió «optar por pizzas colaborativas». Y el Curtas Festival do Imaxinario tenía que ser su primer compañero culinario.
Tras figurar el año pasado entre los establecimientos de hostelería que colaboran con el evento audiovisual más importante de su género en el noroeste peninsular, el propietario de Luna di Napoli y el director del Curtas, Luis Miguel Rosales, echaron a rodar la propuesta. «Luismi quería que tuviese queso de cabra. Es un queso que nunca habíamos trabajado en carta, y nos habló de Factoría de Lume y de la salsa que habían hecho para el festival, Lume Abisal. Luis nos puso en contacto y salió una colaboración de los tres», cuenta Víctor Figueroa.
Sobre la base de la idea de los responsables del Curtas, en el restaurante experimentaron hasta encontrar con la combinación perfecta: «Elaboramos una pizza con base de tomate, con mozzarella, pepperoni y queso de cabra, a la que añadimos cinco o seis hojas de albahaca y la salsa picante. La albahaca le aporta frescura. El pepperoni combina muy bien con el queso de cabra, y suelta la grasilla roja, que combinada con el queso fundido y la salsa, da un poquito de miedo. La salsa no pica mucho, pero le da el puntito de picor justo, que al sabor el queda bien, y asusta, porque es negra». El resultado, asegura el dueño de Luna di Napoli, es «una pizza sencilla, pero que funciona muy bien». La respuesta de la clientela —la Pizza Curtas puede degustarse entre el 1 y el 31 de octubre— da fe de ello: «Aún no empezó el Curtas y ya es un éxito de ventas. Está en nuestro top-5 (de 24 tipos en carta)», señala el restaurador. Y no solo la pizza, también la salsa, Lume Abisal, que en Vilagarcía venden en exclusiva, en presentaciones de 50 mililitros a 5 euros.
De cada Pizza Curtas despachada, a 15,95 euros, 4 «van para el festival». Y, añade Víctor Figueroa, «lo mismo haremos el próximo mes con Os Ingleses Rugbi Club», segundo compañero de la iniciativa de colaboración solidaria, siguiendo idéntico modus operandi. «Ya hemos hablado con el club y estamos ultimando una Pizza Os Ingleses con criollo y salsa de churrasco, muy como ellos». Porque, explica el propietario de Luna di Napoli, quieren que cada nueva elaboración se impregne de la idiosincrasia de quien le dé su nombre. Como en la de la Pizza Curtas, «con la salsa negra, como el espíritu de Luis —Rosales—», dice a modo de broma de quien sabe que es un apasionado del terror.
BATA, asociación de atención y ayuda a personas con TEA, y la Protectora de Animales de Vilagarcía serán los siguientes de una lista que seguirá añadiendo entidades y clubes locales. «Es una forma de darnos a conocer al tiempo que ayudamos» y, termina con otra broma Víctor Figueroa, «es más fácil que ellos piensen en una pizza nueva; nosotros ya nos habíamos quedado sin ideas».