Augas de Galicia prorroga la gestión de la depuradora de Cambados con una inversión de 915.000 euros

La Voz CAMBADOS / LA VOZ

CAMBADOS

Martina Miser

La planta, con capacidad para procesar doce mil metros cúbicos de aguas residuales cada día, da servicio a la villa del albariño y a Vilanova

17 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La recogida y depuración de las aguas residuales de cualquier núcleo habitado constituye una labor exigente, que no admite interrupciones ni averías prolongadas en el tiempo, mucho menos cuando el riesgo de contaminación se cierne sobre una ría como la de Arousa, probablemente la principal despensa marina de Europa. Aunque el mantenimiento y gestión de este aspecto es una competencia municipal, la Xunta proporciona su apoyo técnico y financiero a aquellos concellos que lo precisen. La Consellería de Infraestruturas e Mobilidade gestiona en estos momentos 27 depuradoras de titularidad local. Entre ellas, la que da servicio a Cambados y Vilanova, cuyo concierto, que concluía en diciembre, acaba de ser renovado durante nueve meses, hasta septiembre del 2024, gracias a una inversión de 915.000 euros.

Fuentes autonómicas explican que esta prórroga fue solicitada por el Concello de Cambados, cuya colaboración en este ámbito se remonta al 2005, mediante un contrato de explotación de la depuradora en la que la Administración gallega ha invertido catorce millones de euros a lo largo de los 18 años transcurridos desde entonces.

La depuradora de Cambados está diseñada para el tratamiento de un caudal medio de doce mil metros cúbicos diarios de aguas residuales y una capacidad de depuración calculada para una población de cuarenta mil habitantes.

Calidad de vida y economía

Los trabajos asociados a esta labor incluyen la retirada en las debidas condiciones higiénicas, el transporte y el vertido de grasas, arenas y residuos de las rejas y tamices, así como el desecado de los lodos producidos por la depuración y la conservación en buen estado de la totalidad de los elementos, instalaciones y equipos de la planta. Siempre teniendo en cuenta, añade la consellería, «que calquera incidencia significativa na súa continuidade implica un risco de produción de vertidos incontrolados de auga sen depurar». Algo incompatible con la mejora de la calidad de vida de las poblaciones a las que da servicio, el incremento de la competitividad económica y el fomento del turismo en la zona. Y, por supuesto, con la productividad del sector marisquero de la ría.

Al hilo de la renovación de la concesión, la Xunta subraya que la Lei de Mellora da Xestión do Ciclo Integral da Auga ofrece a los concellos herramientas para profesionalizar los servicios del agua, y un sistema de adhesión voluntario para garantizar una gestión de calidad.