La diversión no tiene edad

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. BLANCO RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Más de 500 personas mayores del municipio pobrense participaron en la tercera edición de la jornada de confraternidad Divertirse bailando y cantando tras degustar una suculenta comida no es sólo cosa de jóvenes, tal y como demostraron ayer más de 500 personas pertenecientes al colectivo de la tercera edad del municipio pobrense. Ataviados con sus mejores galas y, después de una mañana repleta de actos, los mayores se congregaron en el polideportivo de la calle Venecia para compartir un almuerzo y una larga sobremesa, durante la que predominó la alegría y el buen humor. Los cantantes Mar y Xosé Costa se encargaron de poner la nota musical, animando a los numerosos asistentes a bajar la comida a base de marchosos bailes.

30 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Los actos de la tercera jornada de confraternidad dedicada a las personas de la tercera edad pobrenses comenzaron con una eucaristía solemne en la iglesia de Santiago do Deán, que estuvo oficiada por todos los párrocos del municipio. Durante la ceremonia religiosa actuó el coro local de música sacra Lauda Sion. A continuación, una comitiva integrada por más de 500 personas se desplazó hasta el teatro Elma. Allí, los mayores no sólo fueron espectadores, sino que se convirtieron en protagonistas. Y es que un grupo de teatro formado recientemente en el centro social de la villa, se estrenó, subiéndose por primera vez al escenario para despertar las risas del público con varias escenificaciones en las que el humor y la música eran los contenidos fundamentales. Pero, el plato fuerte de la jornada, nunca mejor dicho, llegó hacia las dos y media de la tarde, cuando los mayores pobrenses se trasladaron al polideportivo de la calle Venecia, donde disfrutaron de una suculenta comida servida por el restaurante Chicolino. Al almuerzo se sumaron el delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa; el conselleiro de Sanidade, José María Hernández Cochón; la delegada provincial de este organismo, Blanca García; el vicepresidente de la Diputación coruñesa Carlos López Crespo; y el regidor boirense, Jesús Alonso Fernández. Con los postres llegó el turno de los discursos y también de los regalos. La edil pobrense de Servicios Sociais, Rosa Fernández, hizo un llamamiento a los miembros de la directiva del centro de la tercera edad para que recibieran, de manos del delegado del Gobierno, del conselleiro y del regidor local, Isaac Macerias Rivas, una placa conmemorativa de la celebración con la que el Concello quiso homenajear a todos los mayores del municipio. La fiesta se prolongó durante varias horas, con un baile amenizado por los cantantes Mar y Xosé Costa. Este último consiguió que buena parte de los asistentes abandonaran por un rato sus asientos para cantar y bailar al ritmo de Cómo baila Carmela, cómo se menea.