El Supremo rechaza anular la condena al ex fiscal general del Estado
?esde el amplio ventanal del comedor donde la conversación discurre se ve el mar. Se trata de un mar calmo, luminoso, casi de postal de vacaciones si no fuera por el fuel que enluta algunas rocas. Pero ha adquirido ya tintes de leyenda el rugido furibundo de las olas que, a menudo, baten contra el faro de Corrubedo, esa luz a caballo de las rías de Arousa y Muros. Y es precisamente en ese magnético entorno, que sería envidiado por el más impresionista de los pintores decimonónicos franceses, donde María José Paz Franco, Maralla, da rienda suelta a su prolífica pasión creativa. Maralla, modesta, dice que es sólo una trabajadora más: -Antes creí que era una artista, pero ahora la pintura es un oficio para mí. Huyo de los tópicos y de los ismos. Ahora digo: trabajar, trabajar, trabajar. -¿No se siente vinculada a ningún movimiento? -No. Me gusta todo tipo de pintura y no encajo en nada concreto: empecé en el realismo, haciendo marinas, y luego me metí en el abstracto. Incluso he tocado el pop art (en vez de sopas Campbell, como Warhol, pintaba botes de Colacao). Pero todavía sigo aprendiendo. -¿En qué etapa se encuentra actualmente? -Estoy volviendo al realismo. Verás, yo pinto por series. Ahora se me está dando por pintar huevos fritos: y hago un montón de huevos. Antes me pasó con las Giocondas , y hubo una época en que hice muchísimos fondos marinos.-¿ Cuáles han sido sus influencias más notables? -Lo que me rodea es lo que me influye. Kandinski dijo que el arte es hijo de su tiempo, pero yo creo que también es hijo del entorno. -Y su entorno es el cabo Corrubedo... -Claro. Aquí nací y aquí vivo. Por otra parte, hubo una época en la que todo lo que hacía estaba influenciado por Neruda, incluso en los títulos. Uno de mis cuadros preferidos se llama Ebrio de trementina y largos besos , que es un verso de Veinte poemas de amor y una canción desesperada . Con él gané el primer premio de pintura naval de 1997. -¿Cómo ve el panorama pictórico en Barbanza? -Lo noto muy frío. Mucha gente se dedica a la pintura, claro, pero no hay ningún colectivo organizado. Un ejemplo de lo que se podría hacer es lo que está llevando a cabo la Sociedad Artística Ferrolana. -¿Participa usted en muchas muestras pictóricas? -No soy amiga de exposiciones. A mí me gusta pintar, pero no cargar, transportar, inaugurar... Además, al tener un restaurante (Balieiros), se puede decir que tengo mi propia sala. En todo caso, el 6 de marzo comienza en Ourense una muestra itinerante con algunos de mis cuadros. Está organizada por la Xunta de Galicia y va a pasar también por Pontevedra. -Hay alguien que recuerda en especial por haberle ayudado en su carrera... -Sí, Carlos García Bayón. Cuando empecé a hacer abstracto me animó una barbaridad y siempre confío en mí. Además guardo una gran amistad con el pintor ferrolano Carlos Barcón.