Las temperaturas descendieron casi trece grados en seis días

Carmela Costa RIBEIRA

BARBANZA

Pasaron de 34,2 a 21,6 según los datos recogidos en el monte Iroite El termómetro de la Estación de Vigilancia Aérea alcanzó su máximo el martes pasado

18 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los termómetros se han disparado hasta niveles poco habituales en la comarca en las dos primeras semanas de agosto. Así lo demuestran los datos aportados por la estación meteorológica ubicada en el monte Iroite. Pero, según parece, la racha de bochorno ha llegado a su fin. En tan sólo seis días, según las mediciones de este centro, se ha pasado de 34,2 grados el día 12 a 21,6 el pasado domingo, casi trece de diferencia. La ola de calor parece haber terminado. La comarca ha vivido unas jornadas de sofoco que no suelen ser habituales, con un margen de máximas y mínimas que siempre se ha mantenido en niveles altos. En lo que va de mes, la media de las temperaturas máximas en la cima de Iroite se aproxima a los veintiocho grados, y la media de mínimas alcanza los dieciocho. Según los datos de la Estación de Vigilancia Aérea, el día que se alcanzó la temperatura más alta fue el martes pasado, cuando los termómetros registraron 34,2 grados. Por el contrario, la máxima más baja se midió este pasado viernes, con 18,9 grados. En cuanto a las mínimas, el día en que la temperatura partió de un nivel más bajo fue el sábado 16, en el que el mercurio registró 12,2 grados. A estas mediciones, que se realizan a cierta altitud en la cima del citado monte, es necesario añadirles unos cinco grados más, cifra que representa la diferencia de temperaturas con respecto al nivel costero. Otro criterio Otro de los centros de medición de las temperaturas de la comarca se ubica en el barrio noiés de San Lázaro, situado prácticamente al nivel del mar, y que gestiona Protección Civil de Noia. Según los datos recogidos por la agrupación, la máxima temperatura del verano se registró el día 8, cuando el mercurio alcanzó los 38,5 grados; poco más que el martes de la semana pasado, que se quedó en 37. Por otra parte, la máxima más baja, es decir, el día de menor calor del presente mes, se habría producido el pasado viernes, con 24 grados. Ésta es una nueva prueba de que las temperaturas se han suavizado y adecuado a sus niveles habituales en esta zona. En lo que se refiere a las mínimas, los datos de Protección Civil indican que fue el pasado domingo, cuando se registró la más baja, que se situó en los 12,5 grados. Según los datos obtenidos por esta estación meteorológica, la media de máximas se sitúa en los treinta grados, mientras que la de mínimas supera ligeramente los dieciséis. El presente balance da buena muestra de la tan sonada ola de calor que se ha producido en Barbanza, con continuados días en los que se superaron los treinta grados.