Gestión excelente

ANDRÉS FARIÑA

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LA GLOBALIZACIÓN de la economía produce un crecimiento económico, en las últimas décadas, mayor que el registrado desde la revolución industrial. Pero también es verdad que acrecenta las desigualdades entre los países ricos y los pobres. Quizás ya parezca un discurso muy repetido, pero hoy sólo conocemos como solución contra las desigualdades la concienciación y la solidaridad que deben tomar los protagonistas principales de la actividad económica. Entre ellos, las empresas. Para ellas es el momento de asumir su cuota de responsabilidad social. La discusión sobre la responsabilidad social corporativa debe tomarse como algo más que un código de conducta. Debe integrarse en la planificación estratégica de la empresa como un parámetro en la búsqueda de la diferenciación, en la definición de su posicionamiento y contabilizándose como activo inmaterial. La empresa que establezca una vinculación pública con una determinada causa social, siendo capaz de crear intercomunicación con la sociedad, podrá desarrollar una fidelización de sus clientes y una credibilidad que genere mayor valor de la marca. Esta filosofía empresarial la representa Jealsa y su propietario Jesús Alonso que, otra vez, se anticipa y apuesta por un modelo de gestión sostenible donde la creación de riqueza y la cooperación al desarrollo son objetivos compatibles.