Crítica | Exposición pictórica de Maya en Santa Uxía
20 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?arbanza rezuma salitre por los cuatro costados, como sucede con la pintura realista de la artista ribeirense Maya. Paisajes de playas solitarias, O Vilar y Ameixida, o el puerto de Aguiño son parte de sus recuerdos de historias que disfrutó desde su más tierna infancia. Sus óleos son un fiel reflejo del enorme y sentido apego a la tierra y con los que da rienda suelta a su creatividad. Es vertiginosa la progresión de la artista desde su exposición individual de 1997 y otras colectivas con sus compañeros de la clase que les imparte Antonio Pérez. Una gran madurez y un estilo perfeccionado con el paso del tiempo la facultan para usar el pincel como si de una cámara fotográfica se tratase. Algunas parecen reproducciones exactas del paisaje, como los titulados Inglés o los puentes de Navia de Suarna y de Baños de Molgas, de colecciones privadas. Las imágenes no sólo cobran vida y realismo a los ojos del espectador, sino que también suponen una actualización de las vivencias de esta excepcional pintora. Parece como si no quisiera que el tiempo borrase de su memoria tanta belleza y amor por lo más cercano. Por ello, cuida hasta el más mínimo detalle de sus trabajos. Las distinciones le empiezan a llegar. La selección de dos de sus cuadros entre los finalistas de la Octava Bienal de Pintura José Luis Fernández, en Boiro, no es más que un espaldarazo a su ingenio creador. Sus arte huele a mar y a éxito. Casa de Cultura de Ribeira: La colección de 25 óleos y acuarelas de la pintora Maya se puede visitar entre las 19.00 y 20.45 horas, hasta final de mes.