Testimonio | Enrique Díaz Trabajando codo con codo con los voluntarios, los Grumir, los vecinos y las cuadrillas hay profesionales llegados de todos los puntos de España
12 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l ingeniero de montes Enrique Díaz está, desde las ocho de la mañana de ayer, al frente de una brigada forestal de Murcia integrada por 22 personas. Este equipo trabajó, conjuntamente con las cuadrillas, vecinos y voluntarios de la comarca, en la extinción del fuego en el lugar pobrense de Aldea Vella y en A Curota. Cuando se le pregunta por las particularidades de apagar un fuego en el área barbanzana y hacerlo en su comunidad, señala que lo que más le ha impresionado es el tipo de suelo gallego, por su gran riqueza. Enrique Díaz lo explica así: «Aquí sólo puede apagarse con agua. En Murcia echamos tierra y los incendios se apagan. En Galicia no puede hacerse eso porque el terreno tiene muchas raíces y elementos vegetales. Hemos comprobado que si echábamos tierra era como aportar más combustible a las llamas. La única salida es el agua». Díaz ha sido una de las muchas personas que, durante horas han luchado a brazo partido en el núcleo de Aldea Vella, señala que se consiguió lo más difícil: «Hemos conseguido que el fuego no traspasase el río Pedras, si lo hubiese hecho hubiera sido una catástrofe porque el monte que hay detrás -se refiere al de San Isidro- tiene una pendiente de un 80% y hubiera sido imposible meterse ahí para apagarlo». Este ingeniero de montes murciano destaca el trabajo desarrollado por las cuadrillas y los integrantes de protección civil de la zona. También valora de manera muy especial la actuación de los vecinos: «Sin su labor no podríamos haber hecho nada» y del alcalde, Isaac Maceiras: «Que estuvo aquí en todo momento coordinando los servicios».