Homenajes para todos los gustos

Luisa Gutiérrez luisa.lopez@lavoz.es

BARBANZA

14 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El viernes, día del Pilar, no sólo la Guardia Civil recibió felicitaciones. En Boiro fueron los agentes los que homenajearon a Juan Fajardo y a su esposa, Concha Piñeiro, dueños de Chicolino, y a José Blanco, Cocó, junto a su mujer Mari Luz Romero Hermo, por su colaboración con el instituto armado. Delante de numerosos vecinos, estos boirenses recibieron de manos del teniente, Francisco Mira, unas placas conmemorativas para los caballeros y ramos de rosas para las mujeres. La impresión fue tal que Cocó, que iba a pronunciar un discurso, se vio desbordado por la emoción y no pudo intervenir, al romper a llorar. La que sí lo hizo fue Concha Piñeiro que animó a los vecinos a colaborar siempre con la Guardia Civil.

Por la noche, y tras la animada fiesta que se vivió en Chicolino, a la que también acudieron los alcaldes Xosé Deira e Isaac Maceiras, los comensales se trasladaron al cuartel de la Guardia Civil, donde Cocó y el regidor boirense cocinaron dos paellas gigantes para un amplio grupo de invitados. Los que tuvieron la suerte de catar este sabroso plato dan fe de que el arroz cocinado «estaba para chuparse los dedos». Fiesta infantil. Los niños también fueron protagonistas en la festividad del Pilar. Por eso, ayer a media tarde se celebró una fiesta infantil en el cuartel boirense, en la que, entre otros juegos, hubo numerosos hinchables, que hicieron las delicias de los más pequeños de Boiro. Hasta la zona se acercaron Ana y Begoña Rodríguez y Juan Carlos Pimentel con sus hijos Juan Quelle, David Ferreira y Ana Pimentel.

Los pequeños, que no pararon ni un momento, se pasaron la tarde de salto en salto. También estuvieron dándolo todo los niños Anaís Lago, Alexandre Gómez, Alejando Somoza, Manuel Escurís y Carlos García.