La senectud sonense rompe moldes

Sara Ares

BARBANZA

Cerca de 800 personas se habían anotado para acudir a la octava edición de la Xuntanza de Confraternidade para os Nosos Maiores, pero al final acudieron 900

02 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Ni el corredor de motociclismo Jorge Lorenzo, por cuyas venas corre sangre sonense, puede presumir de tener tan garantizado el podio, a pesar de sus incontestables triunfos de fechas recientes, como la estela de éxito que dejan tras de sí las comidas para la tercera edad, se organicen donde se organicen y gobierne quien gobierne. La celebrada ayer en Porto do Son rompió moldes en lo que a afluencia de gente se refiere, desbordó las expectativas de la organización y obligó a improvisar soluciones sobre la marcha para dar cabida al aluvión de ancianos que formaban cola a las puertas del pabellón polideportivo Santa Irene.

Al frente del dispositivo se encontraba la concejala de Asuntos Sociais, Asunción Torres, que veía cómo los 792 vecinos que se habían anotado en los últimos días para poder acudir al encuentro se iban multiplicando poco a poco hasta rozar los 900, una cifra que no recuerdan que se diera en ninguna de las ediciones anteriores de la fiesta.

La de ayer era la octava y seguro que no se les olvida a los camareros de la pulpería Veloso, que se las apañaron para colocar una mesa a mayores a fin de que ningún anciano quedara de pie. Ya sentados, vieron desfilar por la mesa unas cuantas raciones de empanada de atún y de bacalao, pulpo á feira , y carne ao caldeiro . Más typical galician , imposible.

Entre los comensales, los había veteranos en estas guerras del entretenimiento, como Manuela Luaces, de 82 años y vecina de Baroña: «Vin todos os anos menos un porque estaba no hospital. Gústame moito esta festa, e non é pola comida, que hoxe en día todo o mundo ten para alimentarse, senón porque me permite ver a moita xente coa que non coincido con frecuencia». Jaime Romero, de 68 abriles y residente en Queiruga, lleva solo tres años acudiendo a la cita, pero cree que no debe faltar nunca en el calendario.

La continuidad está garantizada, según afirmó ayer el gobierno local, con el alcalde, Manuel Tomé, a la cabeza.