Buena muestra de que el trazado del gasoducto no convence ni a muchos vecinos ni a los propios concellos es el hecho de que, tanto en Boiro como en Rianxo, los ayuntamientos están realizando reuniones con los afectados para abordar este asunto. Por ejemplo, en Boiro ya hubo un encuentro esta semana y el 7 los residentes de Bealo y Cespón se volverán a juntar con los representantes municipales. La cita es a las ocho de la tarde en la casa consistorial y en ella se darán a conocer las alegaciones que va a presentar el Ayuntamiento.
En el caso de Rianxo, los concejales también explicaron el trazado a los implicados, sobre todo, en lugares muy afectados, como es el caso de la parroquia de Taragoña. A mayores, Pedro Piñeiro se comprometió a solicitar una entrevista con el director xeral de Industria. En principio, el alcalde pretende acudir a la cita acompañado por representantes vecinales.
En cuanto a A Pobra, el alcalde dijo ayer que, tras inspeccionar el trazado, llamará a la oposición para intentar presentar alegaciones conjuntas. En Ribeira aún se está estudiando el proyecto. De momento no hay afectaciones, pero el Concello tampoco descarta que vaya a presentar reclamaciones.