Lo del nadador ribeirense Iván Brión es como para echarse a temblar. En apenas un mes logró un póker de triunfos en su gran especialidad: las pruebas de larga distancia. A las victorias conseguidas en la travesía internacional del Navia, Boiro y Ribeira, hay que sumarle ahora la obtenida anteayer en la ría de Vigo. Además, lo hizo a lo grande, pulverizando su propio récord, establecido en la edición del pasado año. El cronómetro se paró en esta ocasión en 40.50, es decir, tres minutos y un segundo menos que la anterior plusmarca.
«Es una locura lo que hizo», sentenció su entrenador, Juan Carlos Brión. Y añadió: «Pasó de hacer una media de un minuto y diez segundos a los cien metros a hacer un minuto y seis segundos».
Mejor momento
El competidor ribeirense, que tiene firmado un contrato de patrocinio con Náutica A Poutada, reconoce estar atravesando por su mejor momento deportivo. «Esta edición de la travesía a nado de Vigo contaba con mejor cartel que el año pasado, pero me daba igual. Estaba mental y físicamente fuerte y salí a por todas, sin pensar en el rival. Marqué un ritmo elevado de brazada y nadie pudo seguirlo. Llegué a meta con dos minutos y nueve segundos de ventaja sobre el segundo clasificado», analizó el nadador.
Su próximo reto está a dos semanas vista: la final del campeonato de Europa de aguas abiertas en la localidad turca de Marmaris, los días 4 y 5 de septiembre. «Voy a por todas», espetó. Su preparador también tiene muchas expectativas puestas en que el deportista local haga una gran competición. «Entrena todos los días cuatro horas pensando solo en esa prueba, y eso en un mes tan complicado como es agosto dice mucho de él», apuntó Juan Carlos Brión.
En Turquía tendrá que pelear con la flor y nata de la natación en aguas abiertas, pero después de sus últimas exhibiciones hay motivos más que de sobra para ser optimistas.