Nunca una pregunta dio para tanto. «¿Cuándo vamos a poder entrar en nuestras casas?» Ese es el interrogante que persigue a los beneficiarios de las viviendas sociales de Xarás desde hace años. Cierto es que llegaron a darles muchas respuestas, pero todas acabaron convirtiéndose en promesas incumplidas. Ahora, que ven que sus pisos están aparentemente listos, dicen que no pueden más: «Exigimos una fecha para empezar a vivir en las casas, es de justicia que nos den un plazo en firme». Hablan así, sobre todo, porque acaban de recibir una carta de la consellería -concretamente del Instituto Galego da Vivenda e o Solo- en la que no se concreta el día en el que podrán ver su sueño cumplido. En el mes de julio, hartos de plazos incumplidos, los vecinos empezaron a moverse. Hablaron con el alcalde, Torres Colomer, con el diputado Manuel Ruiz y también enviaron la citada carta a Vivenda. En ella, pedían que se le concretase como iba la ejecución de los trabajos y que se les diese un plazo para poder entrar a vivir en las casas de las que son beneficiarios. Recientemente, recibieron la contestación de la Xunta. Sin embargo, no satisface su necesidad de información, de ahí que sigan pensando en movilizarse. A finales de verano ¿Qué dice la carta? Primero, les explica que hubo que modificar el proyecto -se trata de la enésima dificultad para levantar estas casas, toda vez que la primera empresa que se puso manos a la obra no acabó los trabajos- y que este trámite no se solventó totalmente hasta el 11 de junio de este mismo año, de ahí que «se ampliase o prazo de execución, que remata a finais de verán». Luego, les indica que las obras «estanse a executar con normalidade, con arranxo ao calendario previsto, se ben a finalización dos traballos non implica que se poidan ocupar directamente as vivendas, xa que posteriormente hai que facer unha serie de trámites». Precisamente, esta última parte es la que más preocupa a los beneficiarios. Y es que entre los trámites que la Xunta dice que hay que hacer está «a obtención da licenza de primeira ocupación, a declaración de obra nova e división horizontal, e a subscrición do préstamo hipotecario coa entidade financeira na que posteriormente se subrogarán os adxudicatarios en réxime de compra». Y ellos se preguntan «¿por que hablan de hipotecas si casi todos vamos en régimen de alquiler? A los que no compramos nada, que se nos agilice la entrada a las casas». Luego, aunque desde el Instituto Galego da Vivenda e o Solo se comprometen a agilizar el proceso, y teniendo en cuenta el retraso que llevan estos inmuebles, los beneficiarios dicen que no les es suficiente, que quieren «un plazo concreto». También señalan que la fecha de diciembre, que dio, por ejemplo, Ruiz, les parece excesiva. «No podemos esperar tanto», dicen consternados los afectados.