Un proyecto que se esfumó tras meses de protestas vecinales

Marta Gómez Ribeira / La Voz

BARBANZA

Las concentraciones que hubo en A Pobra lograron que la polémica mejora de la seguridad vial en la carretera comarcal se paralizase

29 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La Xunta del bipartito tenía previsto llevar a cabo un proyecto de remodelación de la carretera comarcal AC-305 con el objetivo de mejorar la seguridad vial. Sin embargo, la propuesta levantó muchas ampollas en A Pobra, donde los vecinos afectados por las expropiaciones necesarias para llevar a buen puerto la reforma del vial se pusieron en pie de guerra para evitar que la obra se ejecutase. Finalmente, lograron paralizar los planes del Gobierno autonómico, un hecho que vino propiciado por el cambio de color del Ejecutivo gallego en marzo del 2009. La Xunta de Feijoo se comprometió entonces a elaborar una nueva propuesta de mejora consensuada con los residentes, pero, más de dos años después, nada se sabe de un proyecto que parece haberse esfumado.

La historia de la actuación prevista en el vial comarcal es la historia del desencuentro de los afectados con los anteriores responsables de la, por aquel entonces, Consellería de Política Territorial. Hubo una primera oleada de protestas que se zanjó con el compromiso de reducir las afectaciones de una obra que se llevaría por delante cierres y fincas, pero la llama del conflicto volvió a avivarse cuando los vecinos comprobaron que los cambios incluidos en el proyecto eran mínimos.

Engañados

Las protestas de los afectados y la oposición de todos los partidos políticos pobrenses, que rechazaron en un pleno la remodelación de la AC-305 prevista por la Xunta, propiciaron algunas modificaciones, pero en el momento en que fueron citados para el levantamiento de actas previo a la obra, los afectados montaron en cólera al comprobar que apenas se habían hecho cambios. Aseguraron sentirse engañados y se iniciaron entonces una serie de concentraciones ante la casa consistorial, y luego marchas por las calles de la localidad pobrense, exigiendo la dimisión de la conselleira María José Caride.

Esta no llegó a producirse, pero entonces el Partido Popular, que se había comprometido, por escrito, a elaborar un nuevo proyecto consensuado, llegó a la Xunta. El delegado provincial, Diego Calvo, estuvo en A Pobra y reiteró una promesa que aún está por cumplir.