Trabajaba en la fábrica de una conocida marca textil gallega y se quedó sin empleo. Procedente de Lalín, Susana Sánchez no dudó en buscar una oportunidad en Ribeira, donde hace un mes abrió una tienda, Dipunto, especializada, precisamente, en lo que mejor conoce: el punto. Decidida y emprendedora, Sánchez asegura que tenía que dar un paso al frente: «En Lalín escasean las alternativas laborales y solo me quedaba la opción de arriesgar y establecerme por mi cuenta».
Por el momento, esta emprendedora considera que es demasiado pronto para hacer un análisis sobre cómo le van las cosas: «Estoy dándome a conocer. La gente entra, mira y parece que le gusta el producto. Lo importante es que vuelvan».
Eso sí, Susana Sánchez afirma con rotundidad: «Si tuviera que endeudarme no lo haría. Nunca me hubiera metido en lo que implica abrir un comercio si careciese del dinero necesario y tuviera que solicitar un crédito. Imagínate que las cosas van mal y tengo que cerrar. De esta forma solo tengo que hacer frente a los gastos de la mercancía adquirida, pero no debo dinero al banco».
Sobre las facilidades y el apoyo de la Administración para quienes asumen el reto de establecerse por su cuenta, Susana Sánchez explica que va a solicitar ayudas: «La FEB tiene un servicio para los socios y me van a asesorar en la realización de los trámites. No sé si me las concederán, porque no salen hasta el 2014. Yo creo que sí hay facilidades para los emprendedores. En el pago de las cuotas de la seguridad social, por ejemplo, hay una importante rebaja».