09 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Resulta fácilmente comprensible que, antes de dar el sí a la incorporación de un nuevo miembro en Serra do Barbanza, los integrantes de la mancomunidad quieran asegurarse de que eso no va a perjudicar a sus vecinos. Lo que chirría un poco es que se haga con el proceso tan avanzado. O a nadie se le ocurrió hacer antes una valoración económica de la situación o bien las cuentas han cambiado, quizá, para aprovechar la coyuntura.