Políticos veteranos se permitieron dar consejos incluso a novatos rivales
10 may 2015 . Actualizado a las 15:14 h.Los alcaldes siempre andan con prisas. Incluso antes de serlo, cuando todavía tienen la condición de candidatos, ya parece como si anduviesen a un ritmo más acelerado de lo habitual. Bien es cierto que un sábado por la tarde, el segundo día de la campaña electoral, esa premura parece de sobra justificada, porque los compromisos aprietan, o simplemente por aprovechar una jornada familiar ante dos semanas de intensa campaña y acumulación de actos destinados a tratar de sumar los sufragios suficientes para conseguir la representación suficiente.
«A ver se acabamos axiña que temos moitas cousas que facer», se escuchó decir, entre bromas, a varios de los cabezas de lista barbanzanos -alguno de ellos rivales directos- antes de entrar en la iglesia noiesa de Santa María A Nova donde, ayer, estaban citados para la foto de familia de La Voz.
Besos, apretones de manos, palmadas en la espalda. Se palpaba tan buen rollo que resultaba difícil saber de dónde y de quién viene siendo cada uno, principalmente los más nuevos. Apenas pequeños detalles como la chapa de la candidata de Boiro Novo, Dores Torrado, el Depende de nós de la camiseta de Ánxela Franco o el pin con la cara de Rosalía de Castro en la solapa de la candidata del BNG de Noia, Irati García. Trabajo extra para el veterano Carlos López Crespo que se encargó de un buen número de presentaciones demostrando que la experiencia es un punto y que ser extrovertido, para este tipo de historias, resulta lo más divertido.
Cada uno en su sitio
Ya en el interior del templo, rodeados de las pétrea laudas, bromas por el sitio que debía ocupar de cada uno en la foto o por la colocación escogida para las instantáneas de cada grupo. Más compadreo y curiosidad por saber el asunto que tenía tan enfrascadas en la conversación a las alcaldesas de Muros y Lousame o a los candidatos del PSOE y de Compromiso en Mazaricos.
«Ser alcalde é moi fácil. Sóo hai que traballar moito e darlle á xente o que necesita. Só iso. Bueno, e actuar con sensatez», decía Juan José Dieste a los jóvenes del PP de Mazaricos mientras la mayoría abandonaban el lugar a toda prisa.
Los candidatos volvían a recuperar su tiempo y Santa María su silencio.