Xunta y concellos libran un pulso por las competencias en edificios públicos

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

matalobos

El mantenimiento de guarderías, centros de salud y de día son la causa de las discrepancias

29 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde hace mucho tiempo, ayuntamientos barbanzanos y Xunta mantienen un pulso por las competencias en edificios públicos de carácter asistencial. Básicamente, las discrepancias afectan a centros de día, de salud y guarderías. La primera causa de conflicto es que no existe uniformidad de criterios en cuanto a la gestión. Hay ayuntamientos, como Ribeira, Outes, Muros y Noia, en los que Sanidade se hace cargo de los gastos corrientes de los ambulatorios, mientras que en Boiro, Porto do Son, Mazaricos y Carnota son las arcas locales las que deben sufragar estos costes.

No se trata de un desembolso menor y, por ejemplo, el mandatario sonense, Luis Oujo, cifra el gasto anual de los tres dispensarios en unos 60.000 euros, cuantía a la que hay que sumar arreglos y trabajos de mantenimiento «que en moitos casos non poden cuantificarse porque se encargan de facelos os membros da brigada municipal». En el caso boirense, el alcalde, Juan José Dieste, eleva la cifra a 120.000 euros, que incluye personal de limpieza, conserje y lavandería, entre otros gastos. Además, indica que este año se invirtieron 40.000 euros en hacer reparaciones. Dieste asegura: «La salud es competencia de la Xunta».

Próxima resolución

El boirense, que es uno de los alcaldes que lleva tiempo batallando para que la Administración autonómica se haga cargo del centro de O Saltiño, cree que pronto verá sus deseos cumplidos, confía en que sea durante el primer trimestre del 2017: «Existe un acuerdo de traspaso de todos los ambulatorios que se ha ido dilatando en el tiempo, pero recientemente recibí una llamada de Sanidade y creo que el nuestro pasará a ser competencia de la Xunta el próximo año».

Ese también es el objetivo de su homólogo rianxeiro, Adolfo Muíños, en cuyo municipio se da un caso curioso. El ambulatorio de Rianxo sí depende de la Administración autonómica, mientras que el de Taragoña es de competencia municipal.

Por lo que respecta a Mazaricos, el alcalde, Juan José Blanco Riveiro, señala que lo peor no es el mantenimiento del ambulatorio, sino el hecho de que no logran acabar con las filtraciones de agua y eso implica un desembolso constante de dinero.

Otras transferencias

Además de perseguir que Sanidade se haga cargo de los tres centros de salud, Luis Oujo también está manteniendo contactos con el conselleiro José Manuel Rey para que el Consorcio de Benestar asuma el centro de día. En su momento se construyó con ayuda europea y, hasta hace poco más de un año, la gestión la llevaba el Concello, que la cedió a Cogami. Anualmente, de las arcas municipales salen 35.000 euros para el inmueble.

También en negociaciones sobre el centro de día se encuentra la lousamiana Teresa Villaverde. Este recinto también se financió con fondos europeos y la regidora explica: «A xestión directa supón un esforzo moi grande para un Concello coma o noso».

Otro tira y afloja entre concellos y Xunta es el que afecta a las escuelas infantiles. Algunos mandatarios, como es el caso del rianxeiro Adolfo Muíños y del mazaricano Juan José Blanco, discrepan abiertamente con el nuevo modelo de convenio que se quiere imponer: «A Xunta pretende que paguemos un terzo dos gastos, incluídos os custos de persoal. Nós consideramos que iso non debe ser así».