Banderas que piden más que un zurcido

raquel iglesias RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

MARCOS CREO

Algunas están rotas, otras se pasan días enredadas y hasta las hay con una capa de suciedad que no quita la lavadora

01 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Más que un lavado necesitan algunas de las banderas que lucen en los distintos edificios oficiales de Barbanza. Las hay rotas, enredadas o con una capa de suciedad que no quita ni el detergente más potente del mercado. Para muestra, un botón.

Un zurcido no basta para arreglar las enseñas que lucen en la casa consistorial sonense. Parece que las hayan roído los ratones, pero los golpes de viento han tenido mucho que ver. Consciente de que la imagen que dan no es la deseable, el alcalde, Luis Oujo, asegura que pronto serán sustituidas, y que si no se hizo antes fue para esperar a que pasase el invierno y, con él, los temporales.

En Noia tampoco cumplen los estandartes la función para la que fueron colocados. Permanecían estos días enredados para el asombro de algunos paseantes.

Solo el mástil

Un caso curioso se da en A Pobra do Caramiñal, ya que en la plaza Segundo Durán cuatro mástiles permanecen instalados sin una bandera que ondeé sobre ellos. Al ser una zona próxima al mar, los golpes de viento acabaron destrozando las enseñas y se optó por su retirada. Las estructuras que las sujetaban siguen formando parte del paisaje.

La cara y la cruz de la moneda se da en muchos ayuntamientos de la comarca, donde los estandartes lucen en perfecto estado en algunos edificios oficiales, mientras que en otros piden un lavado de cara a gritos. Ribeira es un ejemplo. Mientras que en la casa consistorial las enseñas lucen limpias y sin remiendos, en el edificio de Capitanía Marítima se encuentran deterioradas, haciendo juego con un inmueble en el que el paso del tiempo ha hecho mella.