13 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.
Ha llovido mucho desde que la Organización Mundial de la Salud reconoció al radón como un cancerígeno humano. Aunque se van dando pasos para luchar contra sus efectos, son pocos los ciudadanos que saben cómo blindarse contra este gas radiactivo. Tampoco la mayoría de los trabajadores conocen sus derechos para protegerse contra el radón en su centro de trabajo. Los responsables de su control deberían comenzar a espabilar.