
Pilotos y expertos del mundo de la automoción comparten su pasión en las aulas del Coroso
04 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando el piloto Iván Ares visitó el año pasado el centro integrado Coroso de Ribeira no se podía imaginar que acabaría proclamándose meses después campeón de España de ralis de asfalto. Los estudiantes del ciclo de Automoción compartieron con él su pasión y estos días están haciendo lo propio con otros grandes como Amador Vidal, uno de los dos preparadores de este tipo de coches de competición que hay en España y también ganador de varios campeonatos. Estuvo ayer entre los pupitres y ofreció una charla que dejó boquiabierto a más de uno. Y eso que aún quedaba lo mejor. A mediodía, permitió a los jóvenes conocer de cerca su impresionante coche, e incluso proceder a su desmontaje para ver sus entrañas.
Esta clase se hizo realidad gracias a la iniciativa de un grupo de profesores que pusieron en marcha las Xornadas Técnicas de Competición do Motor. Entre ellos está Martín Vidal, que asegura que estas actividades permiten a los chavales repasar los conceptos aprendidos: «Tenemos el honor de contar con grandes profesionales. La competición lleva la mecánica al límite».
Ayer por la tarde estaba previsto que un representante de Rallycar, empresa que se dedica a la venta de material de protección para pilotos y gestiona carreras del grupo Suzuki en España a través de Amador Vidal, ofreciese una charla. También se contaba con la visita del piloto Martín Bello y con una mesa redonda sobre el mundo de la competición.
Una conducción segura
Los motores volverán a rugir a lo largo del día de hoy. A primera hora Antonio Solórzano, gerente de la empresa PTC y uno de los grandes nombres del sector, hablará sobre conducción segura. Se trata de instruir a los chavales en varias nociones, desde el agarre correcto del volante hasta el manejo de vehículos con controles eléctricos. La escuela PTC que dirige imparte cursos a guardaespaldas o a los chóferes de políticos para que sepan enfrentarse a diferentes situaciones sobre cuatro ruedas.
Hace algunos años que Solórzano dejó el volante en otras manos y que solo se sube al coche como copiloto, pero comparte todo lo aprendido con todos aquellos que quieren hacer del motor su vida. La jornada se completará con una clase práctica sobre el comportamiento dinámico de los vehículos. Cuando el reloj marque el mediodía, los estudiantes se desplazarán al aparcamiento de Coroso, donde se instalarán unos conos y se regará el asfalto para demostrar sobre la pista todo lo aprendido.