La verdad sobre Paco

Emilio Sanmamed
Emilio Sanmamed LIJA Y TERCIOPELO

BARBANZA

21 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Te voy a hablar de Paco, lo conoces, sí hombre, el que viene en vacaciones. Hizo fortuna en América, ¿te das cuenta? Paco, o Americano. En la barra del bar, tras diez escorpiones de tequila, siempre nos contaba la anécdota del ascensor. No me digas que no te acuerdas.

Nos decía que al principio no le fue bien. Que estaba tan arruinado que pensó en matarse. Que fue al Empire State a saltar por la azotea. Que en el piso 16 se abrió la puerta del ascensor y entró Clint Eastwood. Que Clint lo bañó en su mirada glauca y captó lo mal que se sentía, por eso le dijo: «Don’t do it, kid» y le estrechó la mano. «Are you ok?», preguntó el actor, «De puta madre, señor Clint, estoy de puta madre». A partir de ese momento todo cambió, renació, alcanzó el american dream. Eso contaba…

Ayer estuve con su exmujer en una comida de conocidos, en la sobremesa me atreví a preguntar: «¿Paco conoció a Clint Eastwood?». Brillaron con ira los ojos del cinturón de serpientes que no llevaba. Dijo: «Paco paseaba por Times Square, vio un póster de Milion dollar baby y se inventó el resto. Tampoco ayudó a Bowie a escribir el Ziggy stardust, ni aumentó la media nacional gracias a su pene. Paco es el fondo de los pozos, la ceniza de las cosas que amé, el destierro, viejo como el mundo».

Camino a casa, un violinista tocaba un tango, pero nadie se paraba a escuchar. Sentí pena por Paco y su exmujer. La vida es así, a veces necesitamos mentir y a veces necesitamos que nos mientan. Fue en ese instante cuando me di cuenta de que el que estaba tocando el violín era Clint Eastwood.