Uno más entre 108

José Vicente Domínguez
josé vicente domínguez LATITUD 42°-34?, 8 N

BARBANZA

Cuando en el año 1992 se crearon las capitanías marítimas, ya el puerto de Ribeira figuraba entre los 10 de mayor importancia pesquera de España y el número uno de Galicia en pesca de bajura. Sin embargo, en el 2007, al regularse las capitanías marítimas y los 108 distritos marítimos dependientes de estas, a Ribeira le asignan un distrito marítimo de tercera categoría. ¿En dónde estábamos entonces quienes de una manera u otra debíamos velar por los intereses de Ribeira y en especial por los importantes intereses pesqueros? Vaya usted a saber en que liortas internas de partido estábamos ocupados. Recuerdo alguna que otra moción municipal reivindicativa, sin que prosperase más allá de un simple comunicado de prensa. El gobierno local era del PP (como casi siempre) y el autonómico y central estaban en manos del PSOE. Ya ven que no me duelen prendas en reconocerlo… Pero aunque los gobernantes de Ribeira, de la Xunta y de España fuesen del PP (como casi siempre), tampoco de esta manera se pudo conseguir que nuestro distrito marítimo tuviese la importancia y los medios que el puerto merece.

Ribeira, a pesar de su enorme importancia pesquera, carece de un servicio eficiente para las funciones básicas que debe prestar un distrito marítimo. Tan básicas y necesarias como pueden ser el despacho de buques y enrolamiento y desenrolamiento de tripulantes. Ni se me ocurre pensar en los demás servicios que por ley tienen encomendados, tales como la tramitación de títulos, autorizaciones de fondeo, inspección de buques e incluso la colaboración con otras autoridades para la seguridad en los puertos, las playas y las zonas de baño.

Hay una pregunta que nos hacemos los profesionales de la mar, cuando vemos la falta de medios y el estado de semiabandono de los distritos de Arousa norte, tal que el de Ribeira, en donde ni la rota y ajada bandera de España ondea con dignidad. Más de uno coincidimos en que la apertura al cargo de capitán marítimo para cualquier titulado superior (sin vinculación alguna a la mar), fue una componenda de los responsables del estanque del Retiro madrileño, ante la debilidad de la otrora fuerte y fértil Marina Mercante.

Es difícil pretender que personas ajenas al sector de la pesca, del marisqueo o de la navegación, tengan la misma empatía y sensibilidad hacia el sector que aquellos otros profesionales que han mamado la actividad. Ingenieros, economistas y abogados ocupan la mayoría de las plazas de capitán de puerto, cuando tanto y tan buen servicio podrían estar haciendo dentro de sus dignas y respectivas profesiones.

Y en cualquier caso, para quienes ocupan tan altos puestos, escudarse en la falta de medios no exime de la responsabilidad del servicio; del mismo modo que nadie está obligado a permanecer en los cargos, cuando estos no sirven a la sociedad.