«Viaxei 30 veces ás Illas Canarias e sempre soñei con ver un volcán, non podía desaproveitar a ocasión»

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

cedida

El ribeirense Antonio Lijó califica de «experiencia única» la que acaba de vivir, realizando una excursión por La Palma

18 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde que se produjo la erupción de su volcán, la isla de La Palma se ha convertido en centro de titulares, tema de conversaciones, objetivo de campañas solidarias e incluso destino de viajes turísticos. Son muchas las personas que no quieren dejar pasar la oportunidad de asistir en vivo y en directo a un espectáculo natural único. Y entre ellas se encuentra el ribeirense Antonio Lijó. En su caso, ese territorio bañado por el océano Atlántico encierra en estos momentos dos de sus pasiones, puesto que es un adicto a las Canarias, a donde viaja siempre que puede, y un apasionado de los volcanes desde joven.

«Viaxei 30 veces ás illas e sempre soñei con ver un volcán, non podía desaproveitar a ocasión». Así resume el ribeirense los motivos que lo empujaron a volar de nuevo hasta el archipiélago. De hecho, La Palma era la única isla canaria que le faltaba por visitar. En esta ocasión, se alojó junto a su mujer, Natalia Míguez, en Tenerife, desde donde gestionó una ruta en barco con el propósito de asistir a la erupción del volcán: «Foi unha experiencia única, desas que só ocorren unha vez na vida».

Explica que, pese a la avalancha de turistas de la que se hacen eco los medios de comunicación, no tuvo problemas para conseguir los pasajes, que incluían ya la ruta en autobús para ver los efectos de la lava: «Estaba organizado por unha axencia de La Palma, que nos cobrou 100 euros a cada un, a metade para os damnificados». Compartió la experiencia con otros españoles y también con visitantes procedentes de Italia, Inglaterra y Alemania, así como con varios geólogos.

El gran momento

Desde las inmediaciones de la iglesia de Tajuya, donde tienen su base tanto los periodistas como el Instituto Geológico Nacional, Antonio Lijó cumplió su sueño de ser testigo directo de una erupción volcánica: «No momento no que estivemos alí estaba saíndo fume branco polo cráter e moita cinza. Tamén se vía como a lava baixaba pola ladeira, sen embargo, case non facía ruído, daba a sensación de que se estaba apagando».

La pareja ribeirense también recorrió El Paso, Los Llanos y Tazacorte, donde una inmensa colada de lava se adentró en el mar. Lijó asegura quedar maravillado: «O que máis me impresionou foi ver o cráter expulsando cinza, a verdade é que non pensei que nos puideramos achegar tanto, que o víramos tan ben».

Además de con el espectáculo natural que tuvo la ocasión de presenciar, Antonio Lijó se quedó especialmente sorprendido con las expresiones que transmitían los rostros de las personas que se fue encontrando en su ruta por La Palma: «Os habitantes nótanse moi cansados, é o que se ve nas súas caras. Ocorre o mesmo con todos os investigadores e os xornalistas que hai na zona».

«Volveremos cando todo se calme para ver a illa, que é preciosa»

Aunque ya no lleva la cuenta de las veces que ha viajado a las Canarias, cree que unas 30, Antonio Lijó nunca antes había estado en La Palma. Su isla predilecta es Fuerteventura y la de su mujer, Lanzarote: «Está claro que é a paisaxe máis rara que podes ver, é coma se estiveras na lúa», reconoce él. Pero, tras la experiencia vivida, ambos han decidido colocar en los primeros puestos de esa lista de preferencias La Palma: «Non tivemos ocasión de ver moito, pero pareceunos preciosa».

Por eso, la pareja tiene claro que regresará cuando la situación se calme: «Volveremos, non só para ver os efectos da erupción, senón para percorrer toda a illa. Hai zonas ás que agora non se pode chegar porque está o paso cortado». Antonio Lijó añade que quiere disfrutar en La Palma de la tranquilidad y la luz que busca cada vez que viaja a las Canarias.